Más de 2.000 asturianos renunciaron a su herencia en 2018, la cifra más alta registrada

Más de 2.000 asturianos renunciaron a su herencia en 2018, la cifra más alta registrada

El aumento del mínimo exento a 300.000 euros y la corrección del 'error de salto' no frenan la escalada | Con la crisis, el número de renuncias en la región se ha multiplicado por cuatro por las deudas o la presión fiscal

LAURA CASTRO

Para heredar es necesario sacar la calculadora y cada vez son más los que hacen la cuenta y comprueban que no compensa. Bien sea por las deudas que pueden traer aparejadas o por la presión fiscal -a pesar de las bonificaciones-, lo cierto es que en 2018, más de 2.000 asturianos renunciaron a su herencia. Los datos que recoge el Consejo General del Notariado por comunidades autónomas no incorporan aún las cifras del último trimestre del pasado ejercicio, pero hasta septiembre las renuncias se situaban en 1.628, por lo que se estima que en el cómputo anual superaran las 2.160.

Sería la cifra más alta desde que existen registros en este organismo, pues en 2017 fueron 1.697 los asturianos que rechazaron su herencia. Y el número no ha dejado de incrementarse desde la crisis. Así, en 2008 se presentaron 498 renuncias, una cantidad cuatro veces inferior a la presumiblemente se dará este año.

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Los asesores fiscales y los notarios achacan estos datos principalmente a dos motivos: los elevados impuestos y las deudas. Sin embargo, desde el Consejo General de Economistas explican que las distintas bonificaciones que tienen las comunidades hacen que sea difícil sostener la primera razón. En Asturias, PSOE y PP alcanzaron un acuerdo en junio de 2017 para aplicar una reforma en la que se contemplaba ampliar hasta los 300.000 euros el mínimo exento del impuesto de sucesiones y corregir el denominado 'error de salto', que antes de la modificación hacía que una herencia de 150.000 euros no tribute pero una de 151.000 suponga un coste para el contribuyente de unos 18.000 euros. La medida afectaba a todos los herederos directos, incluidos en el Grupo I, ascendientes, descendientes y cónyuges, pero no a primeros, hermanos o sobrinos.

Según estimó entonces la Consejería de Hacienda, los afectados por el pago de sucesiones en Asturias, que por entonces eran unas 800 personas al año, se verían reducidos hasta los 220. A pesar del carácter retroactivo de la medida, la escalada de renuncias siguió su curso hasta alcanzar su máximo en 2018. Es por eso que expertos como Luis del Amo, secretario técnico del Registro de Economistas Asesores Fiscales del Consejo General de Economistas (REAF), consideran que es una «leyenda popular» el hecho de que la renuncia de las herencias se deba a la presión fiscal. «¿Por qué alguien va a renunciar a un 30%, en el peor de los casos, de un bien que no tenía», se preguntó durante la presentación del informe 'Panorama de la Fiscalidad Autonómica y Foral 2019'. En él se recogen algunos ejemplos para cada comunidad autónoma dependiendo del grado de consanguinidad del heredero. Así, en el caso de una persona que herede de su padre 800.000 euros, de los que 200.000 corresponden a una vivienda, en Asturias pagaría sucesiones por un importe de 103.000 euros, mientras que en otras autonomías como Andalucía o Cantabria no le costaría nada.

Cobra, por tanto, más peso la idea de que las renuncias se deban a las obligaciones que puedan traer consigo las herencias. Es decir, con la crisis muchos legados comenzaron a incluir también deudas o hipotecas en el caso de tratarse de una vivienda. Y, además, es probable que dicho inmueble tenga una tasación superior al precio actual del mercado como consecuencia de la burbuja inmobiliaria y a su heredero no le compense aceptarlo si tiene como objetivo venderlo.

47.000 renuncias en España

Según los datos del informe del REAF, casi 430.000 herencias recibieron los españoles el año pasado y cerca de 47.000 fueron rechazadas, un porcentaje próximo al 11%. Las cifras confirman, según Del Amo, que la «resaca» de la crisis ha motivado el aumento de renuncias, pues muchos ciudadanos están más endeudados que antes. En 2010, primer año en el que elaboraron dicho informe, solo se renunciaba al 5% de las herencias, unas 16.000 del total de 327.000 existentes, pero el número ha ido incrementándose paulatinamente hasta 2018.