«Alcoa no solo busca cerrar, también desestabilizar toda la industria española»

Sergio Sobrido, ayer, en uno de los encuentros a los que asistió. / P. B.
Sergio Sobrido, ayer, en uno de los encuentros a los que asistió. / P. B.

Sergio Sobrido, pte. comité de empresa de Alcoa en Avilés: «Europa no puede permanencer inmóvil ante el acoso y proteccionismo del Gobierno americano»

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Sergio Sobrido (Avilés, 1978) está acatarrado después de las ocho horas de frío y caminata del sábado, una marcha a pie desde Avilés a Oviedo bajo la lluvia y el granizo de la que andan renqueantes muchos de los participantes, con tos, pero orgullosos de la defensa que están realizando de los puestos de trabajo. Esa satisfacción y el apoyo recibido dan fuerzas al presidente del comité de empresa de Alcoa en Avilés (USO), que ayer tuvo otra jornada maratoniana recogiendo muestras de solidaridad del mundo del deporte, que se está volcando con la plantilla. Del Avilés Stadium al equipo de fútbol femenino de Las Vegas, el apoyo es unánime.

-¿Cómo se encuentran después de la marcha de ayer?

-Estamos animados y reconfortados por todo el apoyo que tuvimos durante el recorrido y el gran recibimiento en Oviedo con un día como el que hacía. Esta es una pelea de David contra Goliat. Contra viento y marea vamos a seguir peleando por empleos y como nos reclama la sociedad por el mantenimiento de la actividad industrial. Esta no es solo la defensa de nuestros puestos de trabajo sino de un modelo de vida en nuestra comunidad.

-Alcoa llevaba años con amenazas, ¿esperabais en algún momento una decisión de cierre?

-No. La empresa había transmitido incertidumbre sobre el tema de energía, problemas con las materias primas y que la cuenta de resultados había empeorado, pero en ningún caso había planteado el cierre.

-El presidente de Alcoa, Roy Harvey, visitó la planta en junio y no puso en duda la continuidad.

-Todo lo contrario. Transmitió a la plantilla que la compañía seguiría trabajando por el mantenimiento de la actividad y los puestos en Avilés. Además, se sintió identificado con nosotros y recordó que había pasado una bonita etapa de su vida laboral aquí.

-¿A qué achacáis vosotros este cambio de actitud?

-Hay intereses financieros y políticos que superan la relación con los trabajadores y eso se traduce en los acuerdos que está sellando Alcoa con la Administración americana para potenciar la industria en EE UU en detrimento de la europea. Estamos observando que frente al 'dumping' comercial chino está apostando por su propio 'dumping' comercial. Europa no puede permanecer inmóvil ante el acoso y proteccionismo del Gobierno americano. Europa está puesta en la diana para ser quien pague los platos rotos de la lucha comercial de EE UU y China.

-¿Tenéis la esperanza de que Alcoa revierta la decisión o la solución pasa por una venta?

-Estamos seguros de que si el Gobierno de la nación es firme, tiene muy claro lo que tiene que hacer frente a la corporación y trabaja en común con la Comisón Europea Alcoa tendrá que revertir su decisión. Si decide abandonar la producción del aluminio en Europa en ningún caso puede conllevar el cierre de las plantas y la desaparición de la producción. Si el Gobierno y la Comisión son tajantes evitarán que la industria del aluminio de EE UU invada el mercado europeo.

-¿Qué solución creeis ahora que es más factible?

-Lo primero es revertir el expediente de regulación, garantizar el funcionamiento de las plantas a partir del 1 de enero y si Alcoa insiste en no producir aluminio en España escuchar a los agentes interesados en producir aluminio en Europa en un momento en el que, además, la demanda supera con creces la oferta.

-¿Acabará judicializado este conflicto?

-Nos gustaría que no fuera así, pero de momento la compañía se niega a rendir cuentas. Su actitud no es la de respetar las instituciones.

-¿Cómo cree que debería ser la nueva subasta de interrumpibilidad?

-Tendría que respetar al menos la fórmula de la última con una mayor asignación presupuestaria. Pero con esta decisión Alcoa no solo busca cerrar las plantas sino desestabilizar la industria española. Si Avilés y La Coruña no se presentan a la subasta habrá un efecto dominó y las principales víctimas serán la fábrica deAlcoa de San Ciprián y la de Asturiana de Zinc. En las circunstancias actuales no se puede convocar una subasta.

-¿Cree que habrá una solución diferenciada para la planta de La Coruña y la de Avilés?

-Nos gustaría que la solución fuera la misma para las dos plantas. Esto era un conglomerado que Alcoa despedazó y no nos gustaría que se siquiera con el despiece.

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