La plantilla de Alcoa se niega a ratificar el acuerdo de venta con Parter

Los trabajadores de Alcoa, el lunes, ante el ministerio, en Madrid./EFE
Los trabajadores de Alcoa, el lunes, ante el ministerio, en Madrid. / EFE

Los trabajadores de Avilés deciden en asamblea no implicarse en el proceso, aunque la multinacional amenaza con ejecutar el plan social

LAURA CASTROGijón

No quieren asumir ninguna responsabilidad en el proceso de venta de las plantas de Avilés y La Coruña a Parter. La plantilla de Alcoa ha decidido no pronunciarse ni a favor ni en contra del acuerdo con el grupo suizo, a pesar de que la multinacional aluminera advierte de que si no dan el visto bueno, procederá a ejecutar el plan social que firmaron en enero.

Es la conclusión a la que han llegado tras la asamblea celebrada esta mañana, en la que rechazaron llevar a cabo una votación. «Creen que nosotros no tenemos nada que ratificar y que debe ser la empresa la que tome la decisión sobre si vende o no las plantas», explicó Alberto Grijalbo (USO), secretario del comité de empresa de Avilés.

La venta de las plantas está, por tanto, en el aire a la espera del resultado de la reunión que tendrán mañana en Madrid los representantes de los trabajadores de Avilés y La Coruña con Alcoa. La multinacional insiste en que sin la ratificación de la plantilla no puede proceder a sellar la venta y procederá a ejecutar el ERE acordado en enero, cuando se comprometió a mantener únicamente las fundiciones de ambas plantas y la torre de pasta de La Coruña dando empleo a 205 trabajadores, 114 en la planta gallega y 91 en la avilesina. El resto serían despedidos según las condiciones pactadas, que contemplan una indemnización de 10.000 euros y una compensación de 60 días por año trabajado sin límite de anualidades para cada trabajador.