El CIS da la victoria al PSOE en Asturias y pronostica una mayoría clara de la izquierda

El CIS da la victoria al PSOE en Asturias y pronostica una mayoría clara de la izquierda

La suma de los socialistas, Podemos e IU permitiría formar gobierno en la comunidad | El PP a duras penas se mantiene, Ciudadanos avanza aunque de forma modesta, Vox entra con un escaño y Foro, en riesgo de desaparecer

ANDRÉS SUÁREZ OVIEDO.

El PSOE obtendrá una victoria clara en Asturias en las elecciones autonómicas del próximo día 26 y la izquierda, si se pone de acuerdo, tendrá margen para gobernar con holgura la comunidad los próximos cuatro años. Esa es, al menos, la previsión que hace el Centro de Investigaciones Sociológicas, que ayer hizo público un macrobarómetro sobre los comicios regionales, municipales y europeos en el que sitúa la suma de los socialistas, Podemos e IU por encima de los 23 escaños que otorgan la mayoría absoluta en la Junta General. El sondeo estima que el PP a duras penas consigue mantener su representación actual, prevé una subida para Ciudadanos aunque modesta, otorga un solitario diputado a Vox y coloca a Foro en riesgo de quedarse fuera del Parlamento. El trabajo, eso sí, debe analizarse con cautela, porque el tamaño de la muestra no es excesivo (584 entrevistas) y porque el porcentaje de indecisos puede acercarse al 40%.

El propio CIS advierte en su valoración metodológica de la encuesta de las peculiares circunstancias en que esta ha sido realizada. El trabajo de campo se desarrolló entre el 21 de marzo y el 23 de abril, justo en vísperas de las elecciones generales del pasado día 28 y por tanto en medio de un debate político muy polarizado y con contenidos y matices distintos de los actuales. El sondeo, por todo ello, no recoge el impacto de los resultados de esos anteriores comicios sobre la ciudadanía y sobre las expectativas de los partidos. Con todo, el trabajo sí representa un primer termómetro que a grandes rasgos anticipa por dónde pueden ir los tiros en la cita del 26-M.

La encuesta otorga a la izquierda una mayoría muy solvente en Asturias. Mayoría que se sustenta sobre el avance que experimenta el PSOE con Adrián Barbón al frente, que con un 30,8% de los votos se movería en una horquilla de entre 15 y 18 diputados, en todos los casos por encima de los 14 que logró Javier Fernández en las elecciones de 2015, con lo que ello representa en clave interna para la nueva dirección de la Federación Socialista Asturiana. Ese resultado, y la amplísima distancia que logra sobre su más directo e histórico rival, el Partido Popular, dejan a Barbón en una posición cómoda a la hora de pensar en forjar una estabilidad parlamentaria que le permita formar un gobierno.

Según el CIS, y bajo la fórmula que en su momento pueda discutirse, bien mediante un ejecutivo de coalición, bien a través de acuerdos de legislatura o puntuales, la suma de PSOE, Podemos e IU sería más que suficiente para que la izquierda gobernase. El partido morado se mueve en un escenario de estabilidad o suave caída ya que el CIS estima que podría mantener sus nueve diputados actuales o perder uno o, como mucho, dos. En cuanto a IU, que se presenta bajo la marca 'Asturias por la izquierda' en coalición con IAS, tres cuartos de lo mismo: tiene cinco parlamentarios hoy y se debate entre consolidar esa misma representación o perder uno.

La horquilla que dentro de cada partido de la izquierda estima el CIS apunta a la existencia de una amplia bolsa de voto indeciso que aún no sabe por cuál de esas tres alternativas decantarse. En función del resultado final puede haber más de una fórmula. Desde el entendimiento tripartito antes mencionado hasta, en el mejor de los escenarios que prevé el CIS para PSOE e IU, un acuerdo de ambas fuerzas similar al que ya se produjo en ocasiones anteriores -sus dirigentes se conocen bien y se fían unos de otros- que no haría imprescindible la participación de Podemos. Aunque a estas alturas todo está muy abierto.

Lo que según el CIS parece evidente es que no existe una alternativa solvente a la izquierda para gobernar Asturias. En el espectro del centro-derecha y de la derecha más pura los números no dan para articular un 'plan b'. Una hipotética suma de PP, Ciudadanos, Foro y Vox se quedaría siempre muy lejos de los 23 escaños que dan la mayoría absoluta en la Junta.

El cambio de candidata al frente del PP, con el estreno de Teresa Mallada en sustitución de Mercedes Fernández, no sirve según la estimación del Centro de Investigaciones Sociológicas para que los populares levanten el vuelo. La encuesta prevé que la formación repita el mismo resultado de hace cuatro años, con once escaños, o que en el peor de los escenarios pierda uno y se quede con diez. Eso sí, se mantendría como principal fuerza de oposición ya que el 20,4% de los votos que obtendría le dejarían muy por encima del resto de opciones de su espectro ideológico.

Porque las otras alternativas de este ámbito cosechan resultados agridulces. Ciudadanos, con Juan Vázquez al frente, mejora pero no tanto como sus dirigentes esperan, y pasaría de los tres diputados con que ha contado a cuatro o cinco. Matemáticamente la encuesta del CIS haría posible un entendimiento del partido naranja con el PSOE si los socialistas se mueven en la parte alta de su horquilla y llegan a 18 escaños, aunque en la práctica se antoja complicadísimo que Barbón renuncie a mirar a su izquierda y se decante por una fuerza a la que ha criticado con extrema dureza en estos últimos meses.

El arco parlamentario que dibuja el sondeo se completa con la entrada de Vox, que lograría un diputado a través de su cabeza de lista, Ignacio Blanco, aunque el resultado se queda muy por debajo de las expectativas. En cuanto a Foro, el partido que encabeza Carmen Moriyón se juega su supervivencia parlamentaria y se debate entre que la todavía alcaldesa de Gijón logre un asiento o desaparezca del Parlamento regional.

Pero queda mucha tela -y mucha campaña- que cortar. Habrá que ver la movilización, siempre clave sobre todo para la izquierda. El CIS indica que casi un 74% de los asturianos tiene ya decidido ir a las urnas. También es relevante el volumen de indecisos; según el sondeo, un 56,9% tiene ya decidido su voto, mientras que un 36,7% confiesa que no sabe qué opción respaldar. Hay, pues, partido que jugar.

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