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«Cuesta introducir derivados de la sidra en Asturias»

Julián Castañón, en su llagar maliayo. /José Simal
Julián Castañón, en su llagar maliayo. / José Simal

«Estamos demasiado encerrados con la sidra natural. Los jóvenes tienen mucho que decir en cuanto a nuevos productos»

Jessica M. Puga
JESSICA M. PUGAGijón

En el Llagar Castañón de Quintueles (Villaviciosa), están continuamente investigando para lograr hacer productos diferentes. Lo último, «no nuevo porque ya lo hacen otros, pero sí necesario y bueno», es 4ª Generación, la sidra brut que presentaron esta semana en el IX Salón de la Sidra celebrado en Gijón. Sus ansias no acaban ahí, igual que no se agotaron cuando sacaron al mercado un vermú de sidra (Rosmut) y un 'frizzante' (Xiz). «Seguimos queriendo hacer cosas», resume Julián Castañón, actual responsable de un llagar cuya historia empezó a contar en el año 1938.

Momento brut. «Tuvimos otras preferencias antes que la sidra brut, producto al que, además, ya se dedicaban otros. Ahora que ya tenemos el vermú y un tipo 'frizzante' era el momento de lanzar nuestra espumosa, 4ª Generación, y alcanzar un mercado interesante en el que creo que hay que estar. La presentamos el martes en el IX Salón de la Sidra de Gijón, donde se anunció la actual cosecha de la DOP. Por el momento, tenemos una partida pequeña, así que vamos a esperar a Navidad para lanzarla al mercado porque es mejor época que ahora».

Mundo nuevo. «La sidra tradicional es la natural de escanciar, pero hay muchos más productos que se pueden obtener a partir de la manzana. Lo que pasa es que en Asturias cuesta introducirlos porque estamos demasiado encerrados con la sidra natural. Soy de los que piensa que hay que hacer muchas cosas para tratar de estar en todos los mercados y creo que la gente joven tiene mucho que decir en este sentido. Pueden empezar a consumir productos nuevos elaborados con sidra y así, tal vez, evitemos que se sigan escapando hacia otras bebidas».

El disfrute empieza por la vista. «Hace muchos años, la sidra natural era más consumida por hombres de 50 años para arriba y, con el tiempo, llegó a todos los públicos. Sin embargo, ahora, los jóvenes están tirando más hacia la cerveza, no porque fallen cosas en la sidra sino porque las cerveceras son, por lo general, grandes multinacionales que pueden invertir mucho en publicidad. Al final, lo que nos meten por la vista y el oído vale más que el propio regionalismo».

Sidra por 3,50 euros. «La sidra es el producto más barato que se puede consumir. Su precio creo que es una subvención para el consumidor. Es verdad que no puedes ponerla a un precio desorbitado porque entonces la gente en vez de tomar tres botellinas tomaría una, y la sidra es una bebida de cantidad, todo lo contrario que el vino. Un precio correcto serían 3,50 euros, entendiendo que aún seguiría siendo barata».

Cuatro millones de etiquetas. «Es posible colocar esa cantidad de botellas este año gracias a que han entrado nuevos llagares a la DOP. La prueba está en que esta es, prácticamente, la cantidad que antes sumábamos los que estaban en Seleccionada y los que estábamos en la denominación. Lo que hay que tratar es de que la cantidad siga subiendo todos los años progresivamente y que lleguemos en unos años a tener el 50% de la sidra en Asturias con denominación de origen».

Crecimiento excesivo. «Dentro de la DOP teníamos 22 variedades de manzana y, bajo mi punto de vista, había algunas que no funcionaban tan bien como otras. Lo que se tenía que haber hecho era ir buscando otro tipo de variedades a medida que se fueran necesitando; no meter 54 de golpe, que al fin y al cabo es convertir toda la manzana de Asturias en Denominación de Origen.Hay gente que está de acuerdo en eso, yo no. Creo que ha sido un crecimiento malo».

Faltan profesionales. «La manzana tiene que caer en manos de profesionales; que el tamaño medio de las fincas acogidas a la DO sea de menos de una hectárea no puede ser, porque eso demuestra que no hay profesionales en este mundo que de verdad se impliquen y quieran tener buena manzana. Así aparecen problemas relacionados con la vecería, porque los agricultores no se preocupan si un año no tienen porque la manzana no es su ocupación principal. Pero el problema va más allá, porque que el público no demande DOP Sidra de Asturias en el chigre también es algo a poner remedio empezando, quizá, por el hostelero, que debería molestarse un poquitín más. El 90% de la clientela hace caso a lo que recomienda y tendría que hacerlo a conciencia. Llevamos mucho tiempo informando de lo que supone consumir sidra de la DOP».

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