«Doña Letizia desciende de Fernando II»

El teniente coronel en la reserva y reputado investigador Javier Cordero Aparicio ha desarrollado el árbol genealógico de la Princesa de Asturias

ALBERTO PIQUERO
Javier Cordero Aparicio, ayer, trabajando en su domicilio madrileño. / FOTOPRENSA/
Javier Cordero Aparicio, ayer, trabajando en su domicilio madrileño. / FOTOPRENSA

Teniente coronel del Ejército en la reserva, desde 2002, y apasionado de la investigación genealógica, a cuya tarea minuciosa ha dedicado más de veinticinco años, el ferrolano Javier Cordero Aparicio ha estudiando el linaje de la Princesa de Asturias y concluye que doña Letizia cuenta con antecedentes regios, los que le llegan de Fernando II, rey de León entre 1157 y 1188. Sus conclusiones han desatado, bien que contra su voluntad, un cierto revuelo. Pero él, que prefiere no revelar quién le ha encargado el trabajo, se corrobora en los resultados de su erudita indagación. Eso sí, aligerando excesos de posibles interpretaciones sesgadas: «Yendo lo suficientemente atrás en el tiempo, la mayoría de nosotros encontraríamos líneas de sangre noble».

-Da la impresión de que se sintiera un tanto abrumado por el eco que ha despertado su investigación. ¿Es así?

-No esperaba una reacción así. He recibido correos disparatados. Como si esto fuera un programa televisivo del corazón, de lo que paso olímpicamente. No tengo intereses crematísticos.

-¿A qué atribuye la desmesura de esas respuestas?

-Me dicen que es algo normal, pero yo no estoy acostumbrado a estas cosas. Es posible que haya un sector antimonárquico en la sociedad, o incluso un segmento monárquico de condición incrédula. Lo único que yo puedo decir es que doña Letizia desciende de la rama de Fernando II. Eso está sustentado documentalmente y acreditado. Hace tres años que acabé esa investigación, cuya finalidad es la publicación de un libro, y sólo ha sido a causa de algunas filtraciones que me he visto en la necesidad de responder públicamente.

-¿Ha sido muy laborioso el trabajo desarrollado?

-Esto es como el oficio del pescador, que más o menos sabe dónde están las truchas o los salmones. Es lo que da la experiencia. Y la contribución indispensable, claro, de autores como Salazar y Castro, cuya obra de investigación genealógica, reunida en 40 tomos, tengo a disposición en mi casa. Y, desde luego, las pesquisas en los archivos, como el Militar de Segovia, en cada una de cuyas páginas escritas con letra ínfima se pueden hallar filiaciones de cien personas. He tenido que estornudar mucho entre los legajos.

-¿Y de dónde le viene a doña Letizia su 'sangre azul?

-Yo simplemente me limité a datar todas las filiaciones familiares a partir de su abuelo paterno, José Luis Ortiz Velasco, ya fallecido y esposo de Menchu Álvarez del Valle.

-¿Su estudio se ha centrado sólo en el apellido Ortiz?

-Ahora estoy centrándome también en los antecedentes del segundo apellido, Velasco.

- ¿Tiene novedades?

-He llegado hasta los condestables de Castilla. Hay antepasados Velasco acreditados como hidalgos, que si bien es el estrato más bajo de la nobleza, deriva hacia esas vinculaciones.

-¿Y la vinculación de Fernando II con la monarquía asturiana?

-Ahí el antecedente común es Pedro, duque de Cantabria, padre de Alfonso I. Tras su muerte, no le sucede un hijo, sino su hermano Fruela, vinculado a la rama de Fernando II. Yo me detuve ahí, pero en realidad podríamos remontarnos a la casa real goda.

-¿Cuál es su opinión sobre la Familia Real?

-Creo que cumplen su papel en la sociedad moderna que estamos. Aunque soy de espíritu abierto. Por lo demás, debemos la vida a todos nuestros precursores, fueran nobles o no. Cualquiera de ellos que no hubiera existido, impediría que nosotros estuviéramos en la actualidad aquí.