«La cuidadora les dejó solos. Pensé que los iba a encontrar muertos»

Uno de los niños cruza por las ventanas. /
Uno de los niños cruza por las ventanas.

«Mis niños no estaban abandonados. Los dejé al cuidado de una chica que, al parecer, se fue y no volvió», defiende la madre

EUGENIA GARCÍAGIJÓN.

«Cuando me acerqué y vi la grúa del camión de bomberos, pensé que me iba a encontrar a mis hijos muertos». La madre de los pequeños de 3, 6 y 9 años que ayer fueron interceptados por la Policía cuando jugaban a saltar de un balcón a otro en un noveno piso trata aún de recuperarse del susto de su vida.

Según su relato, como cada día laborable de este verano, a las ocho de la mañana de ayer dejó a sus hijos a cargo de una cuidadora antes de ir a trabajar en una empresa de limpieza en la que lleva más de una década. «Estaba trabajando cuando me llamó la Policía y me dijo que los habían visto en las ventanas, pero tampoco se me ocurrió que pudiesen estar solos ni haciendo eso», explicó ayer, conmocionada.

«Cogí un taxi, subí por la avenida de la Constitución y al encontrarme el despliegue me asusté». «Había mucha gente, subí, entré corriendo y llamé a mi hija mayor», de 9 años. La niña, refiriéndose a los agentes de Policía y de Bomberos le dijo: «Mamá, que nos quieren entrar en casa». «Estaban los tres muy asustados», aseveró. «El bebé me dijo: 'Mamá, mamá, estos señores querían que saliéramos por la ventana'». No querían dejar pasar a policías ni bomberos y, de hecho, la mayor instó a sus hermanos a esconderse. «Les dije que se escondieran detrás de la cama y los tapé con una manta», relató ayer por la tarde la niña, tranquila, poco impresionada por lo ocurrido y sin darse cuenta de las consecuencias de sus actos. Tras intentar aclarar a la Policía lo sucedido, la mujer mostró las imágenes de lo sucedido a la hija mayor y preguntó a la niña qué les había llevado a saltar de un balcón al otro. «Primero me dijo que solo estaban en la ventana y después que había una muñeca fuera que querían coger, aunque yo no vi nada». Algo que, de todas formas, «no tendría mucho sentido, ya que los dos balcones dan a la misma habitación».

En contexto

«No tiene perdón»

«Tengo un cabreo...», confesó la madre, quien insiste en que la chica que cuida a sus hijos «les dijo que salía un momento y desapareció». «Todavía estoy esperando a que vuelva para explicarle el susto que me llevé. No tiene perdón». La mujer preguntó a sus hijas si en anteriores ocasiones se habían quedado sin supervisión «y al parecer esta ha sido la única vez, pero menuda me han liado». Por el momento, mantiene que no tiene intención de denunciar a la cuidadora.

«He pedido unos días en el trabajo para ver cómo organizo esto y qué ocurre», indicó. «Mi suerte fue llegar y que los tres estuvieran vivos, lo contrario habría sido mi fin». No deja de repetírselo. Pero, aunque cree que una denuncia por abandono no prosperaría, es consciente de que «esto puede terminar en algo muy grave».

«Pueden pedir informes en los colegios y guarderías, donde quieran. Son unos críos traviesos, pero de sobresaliente, académicamente brillantes y nunca han tenido problemas de puntualidad, asistencia, aseo ni de ningún tipo», afirmó. Aseguró también que «lo que me acaba de pasar es una injusticia». «Llevo todo el día llorando. Y hasta que vuelvan al cole -decidió- buscaré una ludoteca».