Isaac Fonseca sale a hombros en Gijón

Isaac Fonseca durante la faena./Damián Arienza
Isaac Fonseca durante la faena. / Damián Arienza

El joven mexicano se estrenó con pidadores en Gijón, cortó dos orejas y abrió la puerta grande

JOSÉ ANTONIO RODRÍGUEZ CANAL

Fuimos los abonados, el tifus regular, o sea, con invitación, y pocos más. Quienes no acudieron ayer a la novillada inaugural de la feria de Begoña se perdieron la presentación del joven mexicano Isaac Fonseca, que debutaba con caballos y mostró buenas maneras. Incluso dio la impresión de tener más oficio que sus compañeros de terna. También es cierto que tuvo buena suerte en el sorteo, porque su lote lo compusieron los mejores novillos que envió a Gijón Zacarías Moreno. Al tercero de la tarde lo lanceó con guapeza el neófito, primero a la verónica y luego en un quite por gaoneras. Se descuidó el muchacho y el bicho le dio un tantarantán que lo envió a las nubes. El angustioso aterrizaje fue de nalgas, y no pasó nada. De la labor muleteril del diestro quedan para el recuerdo los estatuarios de inicio y una posterior tanda de naturales. Con el novillo que cerró plaza, codicioso y repetidor, estuvo voluntarioso y entregado. Pero por debajo de la calidad de su enemigo, porque en la faena de muleta faltó mando y faltó temple y sobró atropellamiento y sobraron enganchones. Pero como remató la tarea con el efectismo de unas manoletinas y se mostró eficaz con el acero, consiguió que la dadivosa parroquia convenciera al usía para concederle otra oreja que le abrió la salida a hombros por la puerta principal (en Gijón siempre se llamó la principal a la puerta grande, sépanlo los recién llegados).

Ficha técnica

Plaza de toros de El Bibio.
Gijón, 13 de agosto de 2019. Primera de feria. Alrededor de un tercio de entrada. Primer festejo de abono de la feria de Begoña.Tarde soleada y con ráfagas de nordeste que perjudicaron a los toreros. Seis novillos de Zacarías Moreno, bien presentados, con abundancia de carnes (cinco pasaron de la media tonelada de peso) de juego desigual y justos de fuerzas, salvo el sexto, que recibió dos varas. Este, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, el tercero y el quinto fueron los más potables del encierro.
Manuel Diosleguarde.
Estocada trasera y caída; un aviso (ovación) y estocada en lo alto (ovación).
José Fernando Molina.
Estocada contraria en los bajos y un descabello (ovación) y estocada perpendicular y trasera (una oreja).
Isaac Fonseca.
Estocada desprendida (una oreja) y estocada tendida (una oreja). Salió a hombros.

A Manuel Diosleguarde ya lo habíamos visto en El Bibio en 2018 y sería inexacto decir que ha progresado adecuadamente. Su primer enemigo, que cabeceaba, cortaba el viaje y se defendía, no le dio facilidades, y en algunos momentos el viento fue un inconveniente adicional. Pero todo ello no obsta para reconocer que, después de lucirse a la verónica con el capote, hizo una faena de muleta deslavazada, despegado el diestro, sin quietud. Brillo de nuevo con el capote en el cuarto de la tarde, pero volvió a estar descentrado con echó mano de la pañosa. Dos naturales, dos, de excelente factura es el magro balance de su labor en el plano positivo.

También era nuevo en la plaza José Fernando Molina, a quien su primer novillo zarandeó de forma espectacular, con el único daño final de rotura de la parte posterior de la taleguilla. El viento y la poca disposición a colaborar evidenciada por la res, de embestida incierta y pegajosa, dificultaron el trabajo de Molina. Lo más destacable, dos series de naturales, con temple y suavidad. Fue mejor novillo el quinto de la tarde, al que recibió el diestro con pases cambiados, por la espalda, en el platillo, para continuar con series de redondos, de más a menos en calidad. Con la flámula en la izquierda mejoró la labor, pero no ayudaba a ello la flojera del bicho, que blandeaba con facilidad. Como mató con habilidad, una oreja para el esportón. No tendrá queja el albaceteño.