«Antes los edificios estaban más y mejor aprovechados»

Rafael Suárez-Muñiz, ayer, ante el Club de Regatas. / C. SANTOS
Rafael Suárez-Muñiz, ayer, ante el Club de Regatas. / C. SANTOS

Propondrá un recorrido por teatros, balnearios o cines y romperá algún mito. «El Molinón no es el estadio más antiguo de España», sostiene | El geógrafo Rafael Suárez-Muñiz departe hoy a las 19 horas en El Llano sobre la evolución de los espacios de ocio gijoneses

P. SUÁREZGIJÓN.

Dice Rafael Suárez-Muñiz que los años 60 y 70 hicieron mucho daño en lo que a edificios de interés artístico se refiere. Las construcciones levantadas por la burguesía años atrás comenzaron a ser fruto de un interés inmobiliario voraz que terminó por reducir los espacios e incluso hizo desaparecer muchos de ellos. Esa fenónemo es uno de los muchos sobre las que departirá está tarde (19 horas) el geógrafo urbanista, colaborador de EL COMERCIO y experto en el desarrollo urbanístico de la villa de Jovellanos, en una conferencia que tendrá lugar en el centro municipal de El Llano a propósito del Día Mundial de la Arquitectura.

«La idea es coger desde 1853, con la construcción del teatro Jovellanos, hasta los tiempos de la democracia, e ir analizando la evolución de la arquitectura en función de los años. Veremos que antes los edificios estaban más y mejor aprovechados», resume el gijonés.

De todos esos espacios de ocio, algunos de ellos sobradamente conocidos, destacan algunos ya extintos, como es el caso de los balnearios. «Los balnearios pasaron de ser unas simples casetas de tela, utilizadas para los baños de olas, a adquirir una estructura similar a los 'piers', con agua caliente, chimeneas, piletas de mármol...», cuenta el geógrafo sobre unas instalaciones a las que se puso fin en la Guerra Civil.

Las Mestas como aeródromo

«Se consideraban espacios de poder y llegaron a funcionar como cárceles», destaca. Precisamente este periodo bélico supuso un punto de inflexión no solo en una perspectiva social, sino también arquitectónica. «Durante esos años se paralizó todo, menos el teatro y el cine. Las Mestas, por ejemplo, se utilizó como aeródromo republicano. En cuanto a arquitectura se produce un parón», explica Suárez-Muñiz, quien sitúa el final de este espacio de inactividad en la puesta en marcha del programa de reformas urbanas, impulsado por el gobierno republicano y retomado entre los años 1937 y 1939 por el bando franquista. «Suponía el derribo de espacios con el fin de dar una imagen a la bahía de San Lorenzo», cuenta el gijonés sobre un proceso que dinamitó edificios como el convento de las agustinas, donde actualmente se ubica la plaza de San Agustín, o el hospital de Caridad, que se encontraba en El Náutico.

La conferencia de esta tarde será también una buena oportunidad para recordar el desarrollo de algunas de los espacios más conocidos de la ciudad, sobre los que planean falsos mitos que nada tienen que ver con la realidad. «De El Molinón se dice que es el estadio más antiguo de España y eso no es cierto. En todo caso, puede ser el campo más antiguo, pero no el estadio como tal. Durante muchos años fue un prao», advierte el geógrafo gijonés.