Educación considera también acoso escolar «el aislamiento deliberado» del niño de Gijón

Educación considera también acoso escolar «el aislamiento deliberado» del niño de Gijón

El 95% de las denuncias presentadas son desestimadas, como le ocurrió al alumno de once años de un colegio gijonés

O. ESTEBANGIJÓN.

«Lo paso fatal porque no me quieren en el colegio». Eso escribía en su diario el 9 de septiembre, un día antes de que arrancara el nuevo curso escolar. Una noche que para muchos niños está llena de emociones por el reencuentro, para este menor al que quedaban unos días para cumplir 11 años no tenía nada de bueno. «No quería enfrentarme a mis compañeros. Por la noche tuve muchas pesadillas. Por la mañana me dolía la cabeza». Pero fue al colegio. «Yo solo en la fila. Toda la clase en un círculo». Así se siente este menor, alumno de 6º de un colegio gijonés, cuyos padres han denunciado un presunto caso de acoso escolar, según avanzó ayer EL COMERCIO. Caso que ha sido desestimado tras aplicar el protocolo de la Consejería de Educación.

En Asturias se desestiman la inmensa mayoría de los casos comunicados a los colegios o a Inspección Educativa. Los últimos datos son los del curso 2017-2018. Ese año hubo 129 denuncias. Solo en seis la Administración «constató» que existía acoso. El resto fueron desestimados en alguna fase del expediente. Como en este caso. El protocolo se abrió a finales del curso pasado. Hay un acta firmada en julio, una vez finalizadas las clases. Ahí se recoge la carta del menor donde expresa lo que le ocurre. Una carta reproducida de forma íntegra ayer por este periódico, en la que el niño dice: «Estoy muy triste y con el corazón roto. No me merezco tanto odio».

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El Principado actualizó el año pasado el protocolo. El entonces consejero Genaro Alonso remitió una circular a todos los centros con las instrucciones. Ese documento dice: «El acoso puede consistir en agresiones físicas, amenazas, vejaciones, coacciones, agresiones verbales, insultos, o en el aislamiento deliberado de la víctima».

Cuatro condiciones

«La investigación educativa señala que son requisitos asociados al acoso la existencia de un comportamiento intencional para provocar daño en la otra persona, que esta no sea capaz de defenderse por sí misma y que exista una repetición de la agresión». Es decir, hay cuatro condiciones: repetición, intencionalidad, desequilibrio de poder e indefensión y personalización.

En este caso, la investigación del colegio determina que no se aprecia ninguna de las cuatro circunstancias, ni tampoco «que el alumno sufra aislamiento o estigmatización», y que «las actitudes referidas por la familia se han desarrollado de forma puntual a lo largo de cuatro cursos». Concluye que «no se puede afirmar que exista un comportamiento intencional y expreso de hacer daño. Por lo tanto, se determina que no existe acoso escolar».

Las instrucciones del consejero prevén que aunque se determine que no hay acoso, sí se debe valorar «la adopción de medidas educativas y/o correctoras que procedan». En este caso se han adoptado esas medidas, aunque a la familia le parecen insuficientes.