La familia de Vaquero Turcios lamenta la «falta de mantenimiento» en la fachada de El Molinón

La familia de Vaquero Turcios lamenta la «falta de mantenimiento» en la fachada de El Molinón
Aspecto actual de la fachada del estadio en la zona del río Piles, con la lona metálica totalmente oscurecida por la acumulación de suciedad. / ARNALDO GARCÍA

Sporting y Ayuntamiento, este último responsable de la reforma del estadio, discrepan sobre a quién corresponde la limpieza del exterior

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

El 29 de abril de 2011, El Molinón estrenó nueva piel. El diseño de su fachada exterior se convirtió en la obra póstuma del prestigioso escultor y arquitecto Joaquín Vaquero Turcios, quien dedicó los últimos años de su vida al estadio, un proyecto finalizado por sus hijos, respetando en todo momento las pautas ideadas por su padre.

Entre otras muchas ventajas, la reforma realizada por la empresa Procoin y culminada por el artista madrileño ofrecía grandes facilidades para su mantenimiento, factor que terminó resultando determinante a la hora de que el Ayuntamiento de Gijón se decantase por el proyecto. El sistema de arquitectura textil 'Texo', la patente italiana por la que optó la empresa adjudicataria, permitía la rápida limpieza de las lonas metálicas tensadas mediante un sistema de agua a presión.

Sin embargo, la fachada de El Molinón, que pasó a ser competencia directa del Ayuntamiento una vez finalizada la reforma, luce actualmente un aspecto que dista mucho del de aquel 29 de abril de 2011. «Me da mucha pena que no se cuide así una obra en la que mi padre puso todo su esfuerzo y amor», afirma a este periódico el también arquitecto Joaquín Vaquero. Para la familia, el estadio refleja una clara «falta de mantenimiento» que, consideran, perjudica también a la imagen de la propia ciudad. «El Molinón es la carta de presentación de Gijón para mucha gente. Debe tener un aspecto aseado. Nadie se imagina el Guggenheim de Bilbao en malas condiciones», defiende.

Quejas de los aficionados

Pero no solo para los Vaquero, El Molinón adolece de cuidados. El Sporting ha registrado en los últimos años un buen número de quejas por parte de aficionados, que hacen hincapié en el deterioro de las lonas exteriores, prácticamente ennegrecidas por la acumulación de suciedad. Estas quejas formales son remitidas por el club al Ayuntamiento, quien, como responsable en la contratación de la obra, y siempre según fuentes del Sporting, figura como encargado del mantenimiento de la fachada. No obstante no es así para el Ayuntamiento. El concejal Jesús Martínez Salvador asegura haber revisado el convenio con los técnicos de Patrimonio y afirma que «el mantenimiento regular de toda la instalación (insiste en 'toda') es del Sporting de Gijón y, si por un casual, fuera del Ayuntamiento eso no está recogido en ningún sitio». Esta discrepancia, existente desde hace varios años, es lo que ha provocado que las lonas textiles que componen la fachada de El Molinón no hayan pasado todavía por el agua a presión.

Desde la concejalía de Deportes hacen referencia al convenio firmado con el club en el que se contempla una aportación económica proveniente de las arcas públicas para el cuidado del estadio. En este acuerdo, en el que se especifican, por ejemplo, ayudas económicas para el mantenimiento del césped, el Sporting asegura que no figura en ningún momento la limpieza de la fachada. Por ello, desde el club diferencian la infraestructura que conforma el estadio de la fachada, una pieza de valor artístico contratada expresamente por el Ayuntamiento, a quien, replican, corresponde «únicamente» su cuidado.

La situación es especialmente llamativa en la grada norte, donde se ubica el gran escudo del club. «Es normal que una estructura muy próxima al mar y con las características de El Molinón esté expuesta a un mayor nivel de suciedad. Sin embargo, con una correcta limpieza no habría ningún problema», asegura Vaquero.

De hecho, Procoin, actualmente en liquidación, contempló todos estos factores a la hora de llevar a cabo el proyecto que, aseguraron en su momento, cumple todas las garantías de mantenimiento.

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