Gijón al Norte debe pagar 370.000 euros a la empresa que retiró las vías en 2011

La plataforma 'Un pulmón para el solarón' aunó ayer la recogida de firmas y la música de El Ventolín. / PAÑEDA
La plataforma 'Un pulmón para el solarón' aunó ayer la recogida de firmas y la música de El Ventolín. / PAÑEDA

La Audiencia Nacional obliga a abonar el traslado de los raíles a El Berrón y La Calzada, tarea que la sociedad defiende que ya iba incluida en el contrato

I. VILLARGIJÓN.

'Demoliciones y levantes de las estaciones de Jovellanos y El Humedal. 5.914.253 euros'. El cartel de las obras para la retirada de las antiguas vías de Renfe y Feve y el derribo de las dos estaciones que prestaban servicio a la ciudad aún sigue en pie en el 'solarón', descolorido y compartiendo espacio con decenas de plumeros de la pampa. Pero desde que finalizó el desmantelamiento de ese entramado ferroviario han pasado ya ocho años y la empresa que asumió esas tareas, una UTE formada por Construcciones y Excavaciones Erri Berri y Contratas Intervías del Levante, aún espera por el pago de parte de los trabajos realizados.

Gijón al Norte, la sociedad constituida entre el Ayuntamiento, el Principado y el Ministerio de Fomento para llevar adelante el plan de integración ferroviaria de la ciudad, defendía hasta ahora que todos los encargos que se hicieron a la empresa quedaban cubiertos por el contrato que se firmó por la cantidad indicada. Y ha tenido que ser la Audiencia Nacional quien dé la razón a los constructores, determinando que realizaron «trabajos adicionales» que tendrían que pagarse aparte. Su montante, 370.721 euros.

El motivo de esta discrepancia es el transporte de las vías una vez que fueron retiradas. En el pliego se contemplaba entre las tareas a desarrollar por la contratista «la retirada del balasto a un vertedero, y el acopio y clasificación de los carriles y traviesas y su posterior carga sobre vagón», con la previsión de transportarlas en tren. Es decir que, según apoya la Audiencia Nacional, el material férreo debía dejarse preparado para su transporte, pero el contrato no preveía su traslado fuera de los terrenos del 'solarón', algo que sí se planteaba con respecto al balasto (el lecho de piedras sobre el que se asientan los raíles). Aún así, según recoge la demanda de la empresa, «cuando ya se habían levantado, clasificado y apilado los carriles de las vías para cargar en vagón», recibieron el encargo de transportarlos por carretera hasta El Berrón y La Calzada.

Al margen del coste de los propios desplazamientos, esto obligó a realizar otros trabajos adicionales como la construcción de accesos al solarón para camiones -incluido el rebaje de aceras-, el compactado del terreno para crear calles por las que pudieran circular por el recinto, el desapilado de las vías que ya estaban amontonadas, su corte para adecuarlas a la capacidad de los camiones, la carga en los mismos y la descarga y un nuevo apilamiento en destino. Cuando las constructoras reclamaron el pago de estas tareas, Gijón al Norte alegó que estas labores venían encuadradas dentro del apartado del contrato que hace referencia a los levantes. Sin embargo, la Audiencia Nacional considera que «se trata de prestaciones fuera de proyecto».

En el fallo se indica cómo en el proyecto que se había elaborado para contratar el desmontaje de las vías «no aparece una estación que se construye posteriormente», en relación a la estación provisional de Sanz Crespo. Es su existencia una vez habían comenzado las obras de desmantelamiento la que «da lugar a un cambio en el sistema de levantado y de transporte» del material indicado.

Consejo en Madrid

La información sobre este fallo será uno de los asuntos de la reunión del consejo de administración de Gijón al Norte convocada para el próximo jueves en Madrid. En ella también se informará sobre el estado de ejecución del convenio firmado en mayo entre las tres administraciones. Por otra parte, la junta de gobierno aprobará el lunes el proyecto de urbanización de los terrenos ocupados por los Jardines del Tren de la Libertad, desarrollo urbanístico contra el que ayer volvió a protestar la plataforma 'Un pulmón para el solarón'.