«Gijón ha perdido gaviotas por las artes de pesca y la falta de recursos»

El biólogo José Antonio García, durante su conferencia. / CAROLINA SANTOS
El biólogo José Antonio García, durante su conferencia. / CAROLINA SANTOS

El biólogo José Antonio García estima que en la ciudad habitan entre «5.000 y 10.000 ejemplares», como la patiamarilla

LUCÍA R. LORENZOGIJÓN.

«Las artes de pesca y la falta de recursos, tanto de alimento como de refugio, han supuesto una pérdida de gaviotas en Gijón». El biólogo José Antonio García Cañal impartió ayer una charla sobre esta especie con motivo del Día Mundial de las Aves en el Jardín Botánico y, según su estimación, la ciudad acoge «entre 5.000 y 10.000 ejemplares». El biólogo indicó que «la costa de Gijón siempre fue el sitio idílico para el estudio de gaviotas». Sin embargo, matizó que esta situación era mucho más frecuente «antes que ahora, debido a lo ocurrido durante los últimos años».

Otra de las amenazas para la especie son las prácticas de la sociedad: «Más que el cambio climático, a las gaviotas les está perjudicando otros hábitos humanos como son los vertederos de basuras. Esto sí que afecta a su comportamiento». Por otro lado, defiende que el «éxito evolutivo de estas aves reside en que son muy oportunistas: se encuentran gaviotas en sitios donde no esperas como el desierto, los polos y el ecuador».

Entre las que se pueden avistar en cualquier momento en la región se encuentra la gaviota patiamarilla. Otras muchas retornan al Principado a partir de octubre. «Acuden desde Groenlandia y también de todo el oeste de Europa, como es el caso de países como Noruega». Entre las especies que emprenden estas migraciones se encuentra «la sombría y el gavión», expuso. Por otro lado, «las reidoras y las cabecinegras recorren otra ruta desde el centro de Europa hasta Asturias, remontando primero los ríos y luego la costa», detalló.

Viajes fascinantes

García destacó que el interés en observar estas aves reside en «los viajes fascinantes que hacen y también en el reto que supone descubrir varias especies que se parecen mucho entre sí». Conocer el mundo de las gaviotas va más allá de los años en los que cursó la carrera de Biología. Su inquietud se originó en Luanco, el lugar que lo vio nacer y crecer. Entre los avances que se han producido, destaca la «fotografía digital» y también otras formas de anillamiento, como las «anillas de plástico y de colores, además de códigos letras y números».

Durante la jornada, se celebraron visitas guidas ornitológicas y una yincana infantil en la que el Colectivo Ornitológico Carbayera del Tragamón acercó mediante diferentes pruebas al chorlitejo patinegro, elegido como ave del año, a los niños.

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