Gijón registra un asalto a viviendas cada dos días

Control de la Policía Nacional y la Policía Local en la avenida de Justo del Castillo. / ARNALDO GARCÍA
Control de la Policía Nacional y la Policía Local en la avenida de Justo del Castillo. / ARNALDO GARCÍA

Durante los primeros seis meses del año se registraron en la ciudad 90 robos en domicilios, uno menos que durante el mismo periodo de 2017

OLAYA SUÁREZ GIJÓN.

Noventa robos en viviendas en los primeros seis meses del año. O lo que es lo mismo: en Gijón un domicilio es asaltado cada dos días. Pese a que el índice de criminalidad del municipio continúa siendo de los más bajos del país -24,4 infracciones penales cada mil habitantes, frente a 45 de media a nivel nacional- los delitos que atañen al espacio privado de los ciudadanos genera una importante alarma.

Por ese motivo, y más aún a raíz de los episodios con rehenes en Fano y Quintueles, las fuerzas de seguridad han incrementado los controles a vehículos y personas tanto en la zona rural como en la zona urbana. El objetivo es disuadir a los integrantes de las bandas itinerantes de actuar en la ciudad. La mayoría de robos se atribuye a miembros de estos grupos criminales que se desplazan entre provincias, cometen los robos y huyen a otra comunidad autónoma, con la consiguiente dificultad para su identificación y arresto.

La cifra de robos prácticamente se mantiene respecto al mismo periodo del año anterior. De enero a junio de 2017 se registraron 91, según los datos de criminalidad del Ministerio de Interior. El comisario principal de Gijón, Dámaso Colunga, señalaba esta misma semana que «cada gijonés tiene una probabilidad del 0,008% de sufrir un robo en casa, una posibilidad muy pequeña, aunque cada caso genera una importante alarma». Pedía, además, la colaboración ciudadana para prevenir. «La seguridad es cosa de todos, por eso es necesario adoptar medidas de autoprotección, como poner la alarma, aunque la salida de casa sea de poco tiempo, o cerrar puertas y ventanas», añadió.

Viesques y El Coto

Los barrios de Viesques y El Coto han sido los más castigados en las últimas semanas por este tipo de delitos, llegando a desvalijar varios pisos en el mismo edificio. En todos los casos utilizan el mismo modus operandi: comprueban que no están los moradores en el interior, desmontan las cerraduras con la ayuda de herramientas y en apenas unos minutos se apoderan de dinero, joyas y pequeños aparatos electrónicos que poder ocultar con facilidad en caso de ser sorprendidos por algún vecino.

«En nuestro edificio robaron en dos pisos a las doce del mediodía y sin que nos enteráramos de nada, hay miedo y muchos vecinos ya están pensando en instalar una alarma aunque sea en pisos, por lo menos si suena huirán y no entrarán en casa», apunta un vecino de Viesques.

El episodio más grave tuvo lugar el pasado mes de agosto en la parroquia de Fano, donde cuatro ciudadanos del Este entraron por la noche a casa de los propietarios de Sidra Menéndez, maniataron y agredieron a las víctimas y las dejaron encerradas antes de huir. Dos semanas después actuaron en Quintueles. A diario se despliegan controles aleatorios de Policía Local, Policía Nacional o Guardia Civil. Se revisan vehículos y documentación de personas y se vigila cualquier movimiento sospechoso.

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