La situación de San Lorenzo enfrenta a los partidos

Una enorme mancha de color marrón cubrió por completo la bahía de San Lorenzo, en la imagen durante la mañana de ayer y con pleamar. / FERNANDA VALDÉS

La oposición en bloque tilda de «contradictorias» las explicaciones de la alcaldesa y el PSOE fuerza un Pleno para exigir su comparecencia

LAURA CASTRO GIJÓN.

«La playa de San Lorenzo no tiene ningún problema sanitario ni de contaminación». Así lo aseguró ayer la alcaldesa Carmen Moriyón, quien achacó los vertidos de las últimas semanas a unas condiciones meteorológicas «excepcionales». Una situación que llevó ayer a la comisión de seguimiento de la playa a izar la tercera bandera roja que prohíbe el baño desde el pasado 4 de junio. «Hemos decidido dejarla durante 48 horas porque es el tiempo que tarda el enterococo y el E. Coli en morir», explicó la regidora, quien añadió que si volviera a suceder en julio y agosto se procedería del mismo modo.

Recordó que el protocolo del Principado señala que las muestras de agua no deben tomarse en días de temporal y añadió que la campaña de análisis comienza el próximo 18 de junio. «Si tomamos muestras antes fue para comprobar que, efectivamente, la carga de bacterias fecales era muy elevada en la playa estos días». De hecho, las muestras del 26 de mayo y del 4 de junio revelaron unos índices de E. Coli y enterococos de entre 800 y 960, en la escalera 12, cuando el límite para permitir el baño es de 500.

Asimismo, aseguró que la solución a los vertidos pasa por la construcción del pozo de tormentas. «El colector de Viesques, que costó seis millones de euros, está como el metrotrén, sin conectar. Cuando lo hagamos, el pozo de tormentas servirá de cisterna para amortiguar este problema», aseguró.

Sus explicaciones no convencieron, sin embargo, a la oposición. «Si hay bacterias en el agua, existe un problema de contaminación», señaló César González, concejal socialista, quien anunció, además, que su grupo solicitará la convocatoria de un Pleno extraordinario para forzar a la alcaldesa a comparecer. Cuestionó, asimismo, que los vertidos se debieran a las lluvias, pues «el 4 de junio las precipitaciones no fueron tan copiosas». «Si esto hubiera pasado en 2017, la playa habría estado cerrada 26 días de la temporada de baño». El PP, por su parte, apuntó a «un problema de vertidos directos» de zonas residenciales que no están conectadas a la red de saneamiento y criticó la lentitud del proceso de construcción del pozo de tormentas del parque de los Hermanos Castro. «Siete años después, sigue sin estar en marcha», añadió.

Fruto de la «dejadez»

IU y Xixón Sí Puede aludieron a la «dejadez» de estos últimos años como la principal causa de los vertidos. «Hace ya dos años que hicimos una propuesta para construir redes separativas de agua, pero no importó y se dejó para más adelante», señaló el concejal de Xixón Sí Puede David Alonso. Una opinión que compartía el portavoz de Izquierda Unida, Aurelio Martín, quien añadió que, junto al pozo de tormentas, urge la puesta en marcha de la depuradora del este. «Es una barbaridad seguir vertiendo agua sin filtrar en Peñarrubia», aseguró antes de agregar que «la imagen actual de la playa de San Lorenzo es completamente penosa».

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