Una máquina succionará los plásticos del Puerto Deportivo

Ignacio Martínez, junto a Gonzalo Viñuela en la Fidma. / A. GARCÍA
Ignacio Martínez, junto a Gonzalo Viñuela en la Fidma. / A. GARCÍA

Se trata de un prototipo desarrollado por la empresa Green Environment Solutions que funciona a través de energía solar

P. SUÁREZGIJÓN.

La costa gijonesa no es un lugar de excesiva acumulación de residuos, especialmente en comparación con otras zonas del litoral cantábrico, pero eso no es excusa para dejar de implementar medidas que puedan reducir al máximo este tipo de contaminación. Eso precisamente es lo que tratarán de llevar a cabo la 'startup' Green Environment Solutions, responsables de un prototipo que se instalará en el Puerto Deportivo para limpiar el agua de residuos.

«Lo que buscamos es la recogida de macrorresiduos y microplásticos. Es cierto que, a priori, la situación no preocupa, pero los grandes problemas siempre empiezan por un poco», comentaron ayer, Ignacio Martínez y Gonzalo Viñuela, responsables del artilugio, durante su presentación en el estand que Impulsa Gijón tiene en la Feria Internacional de Muestras de Asturias (Fidma).

El invento busca mitigar el efecto que estos plásticos pueden producir sobre los animales, la cadena trófica e incluso el ser humano. Consiste en una máquina cuyo funcionamiento depende de unas placas solares colocadas en la parte superior, que activan un sistema de succión pasiva. «Se trata de una succión leve, capaz de recoger los plásticos sin interaccionar con la fauna marina», explicaron los jóvenes emprendedores, quienes coinciden en la idoneidad de ubicarlo en la zona del Puerto Deportivo. «Los sacos ciegos del mar son los sitios de acumulación habituales. El mar no tiene continuidad, choca con el espigón y la porquería se acumula. Los puertos, los diques, los contradiques o las playas son zonas naturales donde suelen concentrarse los residuos», detallaron.

En cuanto a la capacidad, la previsión es que esta no se vea nunca superada. «La parte de abajo va cerrada con una malla de 120 micras y tiene unos 30 metros cúbicos de margen para almacenar residuos», describieron los impulsores de un prototipo que tiene el objetivo de proteger el medio marino, parte fundamental de la ciudad.