Fallece un joven con discapacidad tras un altercado a las puertas de El Molinón

La víctima, de 30 años y con una minusvalía del 75%, sufrió un infarto tras ser detenido por la Policía Local después de agredir a una de las vigilantes del estadio

PABLO SUÁREZ

Un joven de 30 años y con una minusvalía psíquica del 75% falleció ayer de un infarto en el Centro de Salud Parque-Somió minutos después de protagonizar un altercado a las puertas de El Molinón, en los prolegómenos del partido que la Selección jugó en Gijón. Según fuentes policiales, los hechos se produjeron a raíz de que el joven intentase acceder al estadio por varias de las puertas. En todas ellas, los responsables de la seguridad del encuentro le impidieron el paso. En un momento dado, según las mismas fuentes, el joven reaccionó a la negativa de forma violenta, dando lugar a un forcejeo con varios vigilantes en el que una de las trabajadoras resultó herida.

Alertados por los propios miembros de seguridad, una patrulla de Policía Local se personó en el lugar de los hechos, donde el joven, afirman fuenets policiales, continuó en actitud violenta, fruto del estado de nervios en el que se encontraba. Durante su detención, los agentes comprobaron que la víctima comenzaba a presentar diversos síntomas que precisaban de atención médica, por lo que trasladaron al joven al centro de salud más cercano, el del Parque-Somió, para que fuera atendido por un médico.

Una vez ya en presencia del facultativo, la víctima sufrió una parada cardiorrespiratoria. Todo el personal sanitario movilizado trató de reanimarlo sin éxito durante casi media hora.

La familia, consternada por lo ocurrido, asegura que el joven disponía de entrada para el partido, al que habría acudido con sus padres, quienes se encontraban en el interior del estadio cuando tuvieron lugar los hechos. Según el tío de la víctima, que describe a su sobrino como «una persona tranquila», este se habría comenzado a poner nervioso al ver que no podía volver a entrar al campo tras salir durante unos minutos. Aseguran también que el cuerpo del joven presenta numerosos golpes y arañazos fruto de la supuesta agresión sufrida, siempre según la familia, a manos de los miembros de seguridad.