Tapian por completo el edificio okupa de Numa Guilhou tras ser desalojado

Un obrero coloca los ladrillos con los que se procedió a tapiar el portal del edificio ocupado. / D. ARIENZA
Un obrero coloca los ladrillos con los que se procedió a tapiar el portal del edificio ocupado. / D. ARIENZA

Los moradores, tras acceder a negociar con la constructora, abandonaron el inmueble en taxi con dirección a Roces y Contrueces

P. SUÁREZ GIJÓN.

La constructora propietaria del edificio okupa ubicado en la calle Numa Guilhou, en pleno barrio de El Carmen, tapió ayer por completo el inmueble. Lo hizo después de que el mismo fuese abandonado por las nueve personas que lo habían ocupado y que, en un primer momento, se resistieron a salir de él. Finalmente y, según indicaron fuentes cercanas a la empresa, tras pactar la salida en términos favorables para estas personas, estos procedieron ayer a desalojar las viviendas del primer y segundo piso. Lo hicieron en varios taxis, en los que también cargaron algunos enseres rumbo a Roces y Contrueces.

Minutos después, varios obreros llegaban a la vivienda para terminar de tapiar el portal principal del edificio. Con el muro de ladrillo levantado frente a la puerta, el inmueble quedó totalmente aislado, a la espera de que comience una obra que proyecta derrumbar todo su interior para levantar un nuevo complejo inmobiliario que unirá el edificio de Norma Guilhou con el de la calle Joaquín Alonso Bonet, los cuales comparten actualmente un patio común.

La medida de tapiar la vivienda se precipitó después de que en los últimas semanas se registrase un aumento de la presencia de okupas en las inmediaciones del inmueble. Este movimiento, el cual se percibió como consecuencia directa del desalojo general que tendrá lugar el próximo 16 de mayo en el otro edificio ocupado del barrio, el de la plaza de 'El Presi', a apenas un par de calles de distancia, levantó las sospechas sobre un posible traslado que la constructora se afanó rápidamente por evitar. Primero tapiando el garaje y la entrada al restaurante ubicado junto al portal y ahora, cerrando por completo el edificio tras la marcha de los okupas.

Precisamente en el edificio ahora tapiado tuvo lugar el pasado 27 de abril una violenta pelea entre inquilinos que terminó con dos de los okupas detenidos por intento de homicidio y otra de ellas por un delito de lesiones. Los hechos ocurrieron poco después de las ocho de la tarde, y la violencia utilizada por los involucrados en la pelea, que llegaron a blandir un hacha, provocó el despliegue de un amplio dispositivo policial en la zona, que registraba una gran afluencia en ese momento.