Los vecinos proponen mejorar la iluminación y cámaras para hacer más seguras las calles

Los vecinos proponen mejorar la iluminación y cámaras para hacer más seguras las calles

Claman por cambios en pasadizos y túneles que eviten «tener que dar un rodeo» ante el miedo a atravesar ciertas zonas

PABLO SUÁREZ GIJÓN.

«Es algo que llevamos tiempo reclamando. No puede ser que haya sitios por los que evitemos pasar por una simple cuestión de miedo». Los vecinos de Gijón reaccionan con optimismo ante el compromiso inherente al Plan General de Ordenación de Gijón (PGO) de eliminar «puntos de sombra», ya sean estos provocados por la edificación o por la incompatibilidad de las luminarias y el arbolado. «Ya era hora. La falta de luz en algunas zonas es denigrante. No entendemos cómo no se ha hecho algo antes», afirma Florencio Martín, presidente de la asociación de vecinos de Laviada, donde se ubican algunos de los 'espacios del miedo', como se conoce a estos lugares.

Para Martín, la falta de iluminación se combina con la falta de limpieza y resulta en un escenario nada atractivo para el peatón, que muchas veces prefiere dar un rodeo para evitar posible sustos. «Muchas farolas tienen la luz adecuada, pero al estar sucias no proyectan la necesaria», explica quien ya ha trasladado esta queja al Ayuntamiento en numerosas ocasiones. «Nos dijeron que la suciedad estaba por dentro y que no era posible limpiarlas. Ahora nos van a poner bombillas LED, veremos si la situación mejora con ello», alude.

No obstante, Martín también reconoce que la situación ha mejorado en un punto concreto, foco de numerosas quejas: el túnel de Peritos que une la avenida de la Constitución con Manuel Llaneza. «Antes, ante la presencia de personas sintecho, la suciedad y la escasa iluminación, mucha gente nos decía que no se atrevían a pasar por ahí. Ahora lo han pintado, limpiado y mejorado la iluminación. Está mucho mejor», concede.

Algo similar sucede en otro de los barrios más representativos de la ciudad: el de Cimavilla. «Nos cambiaron hace poco la iluminación y la verdad que es otra cosa», cuenta su presidente, Sergio Álvarez, quien también reconoce que antes de este cambio se sucedían en la asociación las quejas de los vecinos demandando una mejor visibilidad en algunas calles de la parroquia. Sin embargo, Álvarez se muestra algo escéptico a la hora de relacionar esta falta de iluminación con un incremento de la peligrosidad. «Nuestras calles son tranquilas. Es cierto que algunas son bastante oscuras, pero eso no tiene por qué implicar que sean peligrosas», defiende quien continúa demandando una mejora de las condiciones nocturnas en el cerro Santa Catalina y sus aledaños. «Es probablemente el área con menos iluminación del barrio y dado que es frecuentada por mucha gente que acude a pasear a sus perros, debería mejorarse», considera.

Videovigilancia

En este sentido, los pasadizos son un auténtico quebradero de cabeza para los vecinos de la zona centro. «Son lugares que ya en sí llaman a esconderse», reflexiona su presidenta vecinal, Teresa Martín. Desde este colectivo llevan años demandando una mejora de estos espacios, ya sea a través de la iluminación o la instalación de cámaras de videovigilancia que disuadan a posibles delincuentes. «Cuando ves que un sitio está bien iluminado te da mucha más tranquilidad que uno oscuro. Ya que no se pueden cerrar estos pasadizos, por lo menos habría que intentar cambiarlos», afirma Martín, quien se muestra crítica con sus condiciones actuales. «Es cierto que mucha gente, yo incluida, preferimos dar un rodeo antes de acortar por estos lugares. No es que sean peligrosos, es que nunca sabes lo que te puedes encontrar», asegura. Por ello, los barrios de la ciudad aguardan expectantes a las mejoras anunciadas en el PGO.