El fondo Sur del Carlos Tartiere incumple la normativa de evacuación contra incendios

El desnivel entre los fondos del campo, hace que el lado sur quede semienterrado y que su evacuación necesite salvar un desnivel de más de seis metros . / P. LORENZANA
El desnivel entre los fondos del campo, hace que el lado sur quede semienterrado y que su evacuación necesite salvar un desnivel de más de seis metros . / P. LORENZANA

La actual regulación prohíbe los recorridos de evacuación ascendentes y la situación deberá corregirse si se acometen obras de reforma

GONZALO DÍAZ-RUBÍN

La situación no es exactamente la del Auditorio. No afecta a todo el edificio y parte de los problemas son sobrevenidos, pero es inquietante de igual manera y bloquea futuras reformas del estadio. El fondo Sur del Carlos Tartiere no se adecua a la Norma Básica de Edificación del 96, de obligado cumplimiento cuando se aprobó el proyecto y la construcción del nuevo campo de fútbol. Según un estudio encargado por el Ayuntamiento al Colegio de Arquitectos para estudiar la sectorización de las gradas pretendida por el club, la configuración del fondo Sur del estadio limita la capacidad de evacuación teórica, según la normativa actual, a 240 personas, mientras que el aforo total de esta sección suma 3.116 localidades.

El estudio, que firma el responsable del Centro de Asesoramiento Tecnológico del Colegio de Arquitectos, José Luis Pérez-Lozao, el mismo profesional que estudió la seguridad del Auditorio, expone que «la evacuación de la mayoría de los ocupantes de los dos niveles inferiores N1 y N2 de los graderíos Sur, Sureste y Noroeste debe realizarse de forma ascendente por las escaleras existentes en las propias gradas». Señala que el pasillo horizontal que conduce a los salidas de planta situadas en los lados Este y Oeste tiene un ancho útil de 1,20 metros «que resulta ser insuficiente de acuerdo con la normativa de aplicación al proyecto y construcción del edificio», ya que, de acuerdo a esta, la capacidad de evacuación es de solo 240 espectadores.

Descartado el pasillo horizontal que incumple la normativa vigente en el momento de su construcción, los más de 3.000 espectadores del fondo debería evacuar el edificio utilizando las escaleras, pero «la situación semienterrada de parte del graderío obliga a que algunos recorridos de evacuación deban salvar en sentido ascendente un altura de mas de seis metros hasta alcanzar el espacio exterior seguro».

Y ahí es donde todo se estropea con la nueva normativa sobre incendios, ya que esta no permite los recorridos de evacuación ascendentes. El autor del informe aclara que la regulación vigente cuando se construyó el estadio sí avalaba los «recorridos de evacuación ascendentes por espacios de gran volumen en los que no sea previsible la confluencia de la evacuación con el sentido ascendente de los humos». También, que si se piensa en reformar el campo, por ejemplo para sectorizarlo, habría que adecuarlo a la nueva normativa «en la medida de lo que sea técnica y económicamente viable», en especial si se opta por separar partes de las gradas, precisamente «para compensar la mayor dificultad de evacuación que supondrá la introducción de barreras para delimitar las zonas y puertas para permitir el paso en caso de evacuación».

Deficiencias ocultas

El informe lleva fecha de agosto de 2017, pero los problemas del campo de fútbol y la seguridad no son nuevos. En marzo de 2015, el inspector de Policía Nacional, encargado de la coordinación de la seguridad en el campo, requirió una nodriza de Bomberos tras constatar que las tomas de agua no tenían presión antes de un partido. El entonces concejal de Seguridad Ciudadana, Gerardo Antuña, negó la existencia de ningún problema, pero alguien acabó por filtrar que se había cortado la llave para evitar goteras en los vestuarios del campo. Discretamente y sin dar el brazo a torcer, el equipo de gobierno del PP dio orden de arreglar las fugas, reponer las bocas rotas y cambiar detectores de humos.

Hace año y medio, el problema fue otro. El Real Oviedo se encontró con una advertencia de La Liga por la falta de revisión de los equipos contra incendios. Al Ayuntamiento se le había acabado el contrato y no extintores, ni alarmas se revisaban. Ahora se parchea con contratos menores.