«'El tirachinas' ha sido todo un éxito»

'El tirachinas' fue una de las atracciones que causaron sensación. :: FOTOS: JOAQUÍN PAÑEDA/
'El tirachinas' fue una de las atracciones que causaron sensación. :: FOTOS: JOAQUÍN PAÑEDA

La Semana Negra celebró de bote en bote el último sábado de una edición en la que hubo novedades que encantaron a los visitantes

ANA RANERA

La Semana Negra pone fin esta tarde a su XXXII edición con un recinto que ayer -su último sábado- estuvo abarrotado y en el que no solo han triunfado las opciones de siempre, sino que también ha habido espacio para las novedades como 'El tirachinas', la atracción que causó sensación durante los nueve días de festival. Como explicaban sus responsables: «Ha sido un gran éxito. Sobre todo, por la noche. A la gente le encanta. Es el primer año que venimos y esperamos volver muchas más veces a Asturias». Paula Fernández, una de las valientes que lo probaron, relataba al bajarse de la atracción: «Es muy divertida, aunque he pasado mucho miedo».

Los puestos de comida también recibieron oleadas de gente a lo largo de los nueve días, lo que se podía comprobar observando las colas que esperaban tras la barra de los chiringuitos para poder disfrutar de un perrito caliente, unas patatas, churros, pizzas o gofres.

El mercadillo, además, permitió a muchos de los visitantes hacerse con auténticos chollos literarios y de muchos otros tipos. Por solo un euro se podían comprar libros o discos que hacían las delicias de los buscadores, quienes se marchaban encantados a casa con los precios. En uno de los clásicos, el Supermercado del libro, Carlos Alberto Fernández contaba, mientras rebuscaba entre las ofertas de novela negra: «Aquí la literatura está a precios muy asequibles, no hay excusa para no leer. Yo aprovecho para comprarme unos cuantos ejemplares y así tengo para disfrutar durante el invierno».

El ambiente nocturno también atrajo multitud de público, principalmente, los fines de semana, cuando personas de toda Asturias se acercaban al festival en busca de la diversión ofrecida por las discotecas de la feria.

Pero si hay algo fundamental en la Semana Negra es la cultura, esa que, día tras día, ha llenado las carpas para acudir a las presentaciones de libros, las charlas, las mesas redondas o las proyecciones y que ha hecho que muchos lectores hayan podido ver de cerca a sus referentes. Rosa Montero comentaba en la presentación de su libro: «Este es el festival literario más consolidado de toda España, es un honor estar aquí».

Queda patente así que, pasen los años que pasen, este festival sigue tan vigente como siempre y consigue reunir en sus instalaciones a público de todas las edades gracias a la posibilidades tan variadas que ofrece. A la salida, todos esperan volver el año que viene, pues, aún con dudas sobre cuál será su ubicación en la próxima edición, la mayoría de los asistentes coincide en que se trata de una tradición del verano gijonés que logra reunir gente de distintos lugares de España, un emblema de la ciudad. La mayoría repetirá.