Un juez autoriza las primeras exhumaciones en el Valle de los Caídos

Vista del Valle de los Caídos./
Vista del Valle de los Caídos.

Se trata de los hermanos Manuel y Antonio Ramiro Lapeña, fusilados en Calatayud en 1936 y traslados en 1959 al cementerio madrileño

MATEO BALÍNMadrid

Un juzgado de Madrid ha autorizado la exhumación de los restos mortales de dos hermanos, Manuel y Antonio Ramiro Lapeña Altabás, que fueron fusilados en 1936 en Calatayud (Zaragoza) y enterrados en una fosa común y, posteriormente, traslados en 1959 por una ministerial al Valle de los Caídos de Madrid. El titular del Juzgado de Primera Instancia Número 2 de San Lorenzo de El Escorial, en Madrid, Jose Manuel Delgado, ha estimado la petición de la nieta de uno de los fallecidos y reconoce su derecho a darles una "digna sepultura".

Se trata del primer caso de exhumación judicial en el Valle de los Caídos, perteneciente a Patrimonio Nacional, y del primer caso de exhumación por vía civil, en base al Expediente de Jurisdicción Voluntaria, en aplicación del articulado de la perpetua memoria. Un artículo que el Gobierno eliminó en la última reforma del Código Civil.

"Una vez que se ha determinado que existe una alta probabilidad de que los restos cadavéricos se encuentren en el cementerio del Valle de los Caídos, procede la realización de las actuaciones pertinentes en el citado cementerio [...] a los efectos de que se termine llevando a cabo la entrega de los restos cadavéricos de los hermanos Lapeña Altabás a su familiar María Purificación Lapeña Garrido", señala el auto de 19 páginas al que ha tenido acceso este periódico.

El magistrado toma esta decisión al recordar que "el derecho a recibir sepultura digna está indisociablemente unido a la dignidad propia de todo ser humano" como así recoge el artículo 10 de la Constitución. Asimismo, "forma parte del contenido esencial del derecho fundamental de libertad religiosa, que comprende el derecho de la persona a ser inhumada conforme a los ritos de la religión que profesa", tal como establece la Ley Orgánica de Libertad Religiosa.

Cerrada la vía penal

La resolución se produce tras el archivo en vía penal, tanto del Juzgado de Instrucción como de la Audiencia Provincial de Madrid, del Tribunal Constitucional y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre la solicitud de exhumación en el Valle de los Caídos.

Ante esta situación, el 20 de noviembre de 2014, la nieta de los fallecidos presentó una demanda de aprobación y protocolización de información ad perpetuam memoriam, en vía civil, con el fin de autorizar la recuperación de los restos mortales de los hermanos. Manuel, fundador de la CNT de Calatayud, desaparecido el 27 de julio de 1936 y, con acta de defunción de 14 de agosto del mismo año, fue fusilado por las autoridades en el barranco de La Bartolina. Antonio, tras ocultarse de las autoridades, se entregó en octubre de 1936 y fue fusilado el día 20 en la tapia del Cementerio Municipal de la localidad zaragozana. En ambos casos, los hermanos fueron enterrados en fosa común, sin que conste juicio con condena a pena de muerte conforme legislación vigente en el momento de los hechos.

En el caso del Valle de los Caídos, los restos de los fusilados podría encontrarse en la llamada Cripta del Sepulcro, en el piso tercero. En el caso de Manuel se cree que estarían entre los columbarios 2061 y 2069, mientras que en el caso de Antonio Ramiro no existen tantas certezas. La Fiscalía no ha recurrido la autorización del juez tras transcurrir el plazo impuesto.