Liberados tres militares salvadoreños implicados en la masacre de cinco jesuitas españoles

Orlando Zepeda, hijo del general Juan Orlando Zepeda, uno de los militares puestos en libertad. /
Orlando Zepeda, hijo del general Juan Orlando Zepeda, uno de los militares puestos en libertad.

La noche del 16 de noviembre de 1989 también fueron asesinadas la colaboradora de los religiosos Elba Julia Ramos y su hija Celina

EFEsan salvador

Tres de los cuatro militares que se encontraban presos por su implicación en la masacre de cinco jesuitas españoles en 1989 han sido puestos en libertad hoy por orden de la Corte Suprema de Justicia, que negó la extradición de los mismos hacía España, ha confirmado Francisco Cerna, portavoz de los familiares.

"Gracias a Dios están con nosotros y en total libertad", ha dicho Cerna, después de que los sargentos Ramiro Ávalos Vargas y Tomás Zárpate Castillo, y el cabo Ángel Pérez Vásquez salieran del lugar donde estaban presos sin hacer declaraciones a la prensa.

Los militares estaban encarcelados desde el 5 de febrero, cuando las autoridades salvadoreñas procedieron a hacer efectivas las ordenes de captura internacional. En la referida fecha también fue apresado el coronel Guillermo Benavides que, según explicó uno de los abogados defensores, también sería liberado, pero finalmente continuará preso, ya que su caso difiere del de sus compañeros, al haber sido beneficiado en 1993 por la Ley de Amnistía, recientemente derogada.

Cerna ha detallado, antes de la liberación, que Benavides será presentado este lunes 29 ante el juzgado Primero de Paz de San Salvador para que pase el proceso al Cuarto de Sentencia para tramitar su traslado a una prisión. En este caso también se mantienen prófugos doce uniformados más, principalmente miembros de la cúpula militar de la época, que no se entregarán a la justicia, de acuerdo a declaraciones dadas este viernes por sus familiares.

La noche del 16 de noviembre de 1989, un escuadrón del batallón elite Atlacatl del Ejército irrumpió en el campus de la jesuita Universidad Centroamericana (UCA) y asesinó a los españoles Ignacio Ellacuría, Segundo Montes, Ignacio Martín-Baró, Armando López y Juan Ramón Moreno, y al salvadoreño Joaquín López. En el hecho, ocurrido en el marco de la guerra civil salvadoreña, también fueron asesinadas la colaboradora de los religiosos Elba Julia Ramos y su hija Celina.