Garzón tomará el control de IU de Asturias si no sanciona a Llamazares por apoyar a Actúa

Antonio Maíllo, Alberto Garzón y Sira Rego, antes de la reunión de la Comisión Colegiada de IU Federal, en Madrid. /  IÑAKI MARTÍNEZ
Antonio Maíllo, Alberto Garzón y Sira Rego, antes de la reunión de la Comisión Colegiada de IU Federal, en Madrid. / IÑAKI MARTÍNEZ

La dirección federal aprueba un documento que niega la personalidad jurídica propia de la coalición en el Principado y expedienta al diputado

DANIEL FERNÁNDEZPALOMA LAMADRID GIJÓN.

El enfrentamiento entre IU de Asturias y la dirección federal parece haber llegado a un punto de no retorno. Hasta tal extremo que la Comisión Colegiada, encabezada por Alberto Garzón, aprobó ayer un documento en el que se niega la personalidad jurídica del partido en esta comunidad. Una medida que en la práctica supone que el equipo del coordinador federal da el primer paso para intervenir la federación regional. De forma pareja, el máximo órgano de gobierno de la coalición entre congresos respaldó, con el 96% de los votos, abrir un expediente a Gaspar Llamazares, portavoz parlamentario de IU en la Junta General del Principado, por su militancia en Actúa, un partido impulsado por el propio diputado y el exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, y que ya ha anunciado su intención de concurrir a las próximas elecciones.

Si ya de por sí esta participación en el nuevo proyecto político ha causado un punto de fricción máximo entre Llamazares y Garzón, el hecho de que el portavoz parlamentario cuente con el apoyo mayoritario de la dirección de IU de Asturias para que forme parte de las listas electorales ha dinamitado las relaciones entre Asturias con Madrid. Pero este proceso sancionador no lo tramitará IU federal, ya que lo traslada a la dirección en la región. De hecho, mediante la resolución adoptada ayer, la coordinadora federal «insta a la federación de IU Asturias a que, dentro de sus legítimas competencias, contribuya a la resolución de esta anomalía y actúe para hacer cumplir los acuerdos de los órganos y los estatutos de IU Asturias e IU federal a fin de que se salvaguarden los derechos de la militancia en todo el país».

El equipo de Garzón consideró «muy grave la existencia de cargos públicos de IU que al mismo tiempo promueven y forman parte de organizaciones que compiten electoralmente con las legítimas candidaturas de IU», señaló el órgano ejecutivo en alusión al apoyo de Llamazares a Actúa, así como de otros dos militantes de Izquierda Abierta -partido integrado en IU-, Arantxa Azmara Rodríguez y José Alberto Novoa, por el mismo motivo. «Entendemos que ese grave y desleal hecho vulnera los derechos de la militancia en nuestras federaciones y tiene incidencia en el ámbito estatal competencia de IU federal; y por lo tanto justifica la toma de decisiones por parte del conjunto de IU federal», añadió la Comisión Colegiada.

Plena autonomía

Asimismo, recordó que todas las federaciones tienen plena autonomía política para decidir cómo gestionar el partido en su territorio, «siempre de acuerdo a los estatutos y preservando el proyecto federal y los acuerdos adoptados democrática y legítimamente por la organización». Por lo que pasó la pelota a la federación asturiana para que solvente el asunto relativo a Llamazares. Respecto al documento presentado por Garzón en el que se niega la personalidad jurídica de la formación asturiana, recoge que la dirección federal tendría toda la potestad para controlar la coalición.

Ello pese a que IU de Asturias es un partido que forma parte de la coalición de izquierdas, cuenta con estatutos propios, se fundó antes que la federal y dispone de CIF propio. De esta forma, y según este documento, IU federal podría intervenir la coalición de Asturias, lo que implica la posibilidad de disolver la actual dirección autonómica, nombrar una gestora y controlar la confección de unas listas en las que Alberto Garzón y su equipo no quieren que vaya Llamazares, en contra de los deseos de la organización regional. Además, este informe apunta la existencia de un documento, con fecha de 17 de diciembre de 2007, dirigido al Registro de Partidos Políticos y firmado por Rubén Fernández Casar, apoderado de la coalición y coordinador de la comisión permanente de IU en aquel entonces.

En él, se dejaba constancia de la personalidad jurídica propia de IU de Asturias, ya que se daba la conformidad de la «constitución del partido político denominado Izquierda Unida de Asturias» y la «autorización expresa» a que dicho partido utilizara la denominación y símbolos de la coalición. Además, Fernández Casar subrayaba en 2007, en el citado registro, que IU de Asturias «es la referencia» de IU federal en el ámbito del Principado y que «no concurrirá en el ámbito del Principado en procesos electorales en competencia con IU de Asturias».

«Sin valor estatutario»

Sin embargo, desde la dirección federal no se reconoce el escrito que Fernández Casar remitió al Registro de Partidos porque «no constan en el libro de actas del consejo político federal ni de la presidencia ejecutiva federal acuerdo alguno tomado en el sentido de lo reflejado» por el entonces dirigente de la coalición en 2007. «Tampoco consta ratificación alguna de dicho supuesto acuerdo en ningún otro órgano de IU», se afirma en el informe aprobado ayer.

En este sentido, la actual dirección federal argumentó que el supuesto acuerdo «nunca pudo ser adoptado por carecer de valor estatutario» y, por ello, remitirá sus conclusiones al Registro de Partidos «dejando constancia de la nulidad del contenido del documento» que registró en 2007 Fernández Casar. Este giro de los acontecimientos pilló desprevenidos a los dirigentes de la federación regional. «Llevamos once años funcionando de manera determinada, con papeles registrados, y esto nos resulta muy sorprendente», señaló el secretario de Organización de IU de Asturias, Alejandro Suárez. Sobre el expediente abierto a Llamazares, apuntó que «la parte positiva es que no hay medidas cautelares», de modo que la situación del diputado permanece inalterable. Ahora queda en manos del servicio jurídico de la coalición, que lo analizarán para analizar todos los escenarios posibles y saber así las consecuencias que tendrían las decisiones que pudiera adoptar IU de Asturias. «De momento, no hay ninguna situación irreversible ni grave que afecte al grupo parlamentario», añadió Suárez. Por su parte, Carmen Conde, que respaldada por un sector de IU de Asturias se presentará a las primarias para elegir el candidato a la Presidencia del Principado, subrayó que «los órganos de IU se han pronunciado y Asturias no puede ser una federación en rebeldía eterna ante el debate colectivo».

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