Desafío al frío para disfrutar del Día de Reyes

Toché, acompañado por dos niños bien equipados. / M. ROJAS
Toché, acompañado por dos niños bien equipados. / M. ROJAS

El Carlos Tartiere registró una buena presencia de aficionados, la mayoría niños, a los que los jugadores regalaron balones y bufandas

R. J. GARCÍA OVIEDO.

En el día de la ilusión para los más pequeños, el Real Oviedo estuvo arropado en el entrenamiento realizado en el Carlos Tartiere. Fueron muchos los niños que quisieron completar la jornada de los regalos animando y viendo entrenarse a sus ídolos.

El frío presidió una sesión de trabajo del equipo azul en la que los aficionados tuvieron la fortuna de poder aprovechar el sol que calentaba el fondo norte para seguir desde allí el trabajo de los futbolistas. El Real Oviedo se ejercitó casi todo el tiempo en esa portería para estar lo más cerca posible de los aficionados.

En las gradas se veían muchos niños acompañados de sus padres luciendo prendas del conjunto ovetense recién estrenadas y también algunos de los regalos que en la noche anterior les habían dejado los Reyes Magos.

Ni lo temprano de la sesión ni el fuerte frío impidieron que los aficionados disfrutaran del entrenamiento y estuvieran especialmente animosos para celebrar los goles que los jugadores marcaban en los ejercicios dispuestos por Anquela. Los aplausos se repetían en cada acción de los jugadores.

Al término de la sesión los futbolistas acudieron al fondo de los seguidores y lanzaron balones y bufandas a los más pequeños, quienes, con la ayuda de sus padres, se iban haciendo con el botín que completaba los regalos del día.

Uno de los más afortunados fue Álvaro, que lucía el recién estrenado pantalón del equipo y luego se hizo con un balón y una bufanda. El pequeño, que reconocía que su jugador favorito era Tejera, no podrá olvidar que Carlos Hernández fue el futbolista que le lanzó la bufanda. Un regalo que pronto se puso al cuello para lucirlo con orgullo. Y tampoco olvidará que Joselu lanzó el balón con el que se hizo su madre, en una buena parada.

También otra pequeña, Paula, logró hacerse con balón y la bufanda. Así salió emocionada del Carlos Tartiere en la primera visita del año al municipal ovetense. También el final de la sesión fue el momento de las fotos y 'selfies' con los jugadores, pero sobre todo el de pedir a los jugadores que firmaran las camisetas y demás material del club que los Reyes Magos les habían dejado.

En la sesión también estuvieron presentes las familias de algunos jugadores para disfrutar a pie de campo del entrenamiento del equipo.

Por otra parte, esta tarde se espera presencia de seguidores azules en las gradas de Los Pajaritos, tanto en los viajes organizados por las peñas como en vehículos particulares. La previsión de frío, que a la hora del encuentro será de cero grados, no impedirá que muchos aficionados quieran apoyar al Oviedo en el primer partido del año lejos del Tartiere.