La pareja suiza desaparecida en los Picos de Europa se cayó desde 130 metros de altura

El helicóptero rastreó el escarpado entorno de Torre Altaiz, donde han aparecido los dos cadáveres./
El helicóptero rastreó el escarpado entorno de Torre Altaiz, donde han aparecido los dos cadáveres.

Los ‘greim’ recuperan los cadáveres de los dos senderistas, hallados por un grupo de montañeros en la Torre de Altaiz

NACHO GONZÁLEZ

Unidades del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña de la Guardia Civil (Greim) recuperaron ayer los cadáveres de los dos senderistas suizos desaparecidos hace una semana en la estación superior de Fuente Dé y encontrados casualmente por un grupo de montañeros que transitaban por la zona de Torre de Altaiz, cumbre del Macizo de los Urrieles en los Picos de Europa ubicada a 2.335 metros de altitud.

El hallazgo de los dos cuerpos, localizados en muy mal estado y a muy escasa distancia uno del otro, pone el punto y final a una búsqueda que acaba de la peor manera posible, con la muerte de la pareja, que probablemente falleció el mismo día de su desaparición al despeñarse desde una altura aproximada de unos 130 metros.

Según explicaron ayer fuentes de la Guardia Civil, los cadáveres fueron localizados a la una de la tarde por un grupo de montañeros que se encontraban de escalada en el lugar, una zona escarpada parece que apta para la práctica del montañismo, pero no del senderismo.

Alertados del descubrimiento, los servicios de emergencia pusieron en marcha una operación de rescate en la que participaron efectivos del Greim con base en Potes y un helicóptero de la Guardia Civil, equipo que se trasladó inmediatamente a la zona del avistamiento para armar en sus proximidades un dispositivo de recuperación de los dos cuerpos que se prolongó durante casi cuatro horas.

Una vez estudiaron sus posibilidades, los cuatro agentes decidieron ascender en helicóptero a la cumbre y, desde allí, descender a pie hasta la parte media de Torre de Altaiz, donde se encontraban los dos cadáveres de la pareja.

Luego, en una maniobra más compleja, dos de los rescatadores efectuaron un destrepe con los cuerpos hasta una zona baja del pico en la que aguardaba presta la aeronave para iniciar el descenso a la campa de la estación inferior de Fuente Dé, donde los cadáveres fueron introducidos en un furgón fúnebre y trasladados por carretera a Santander, donde hoy se les practicará la autopsia que habrá de determinar las causas de su fallecimiento.

Entretanto, los otros dos rescatadores permanecieron en el lugar recogiendo no solo su propio material sino las pertenencias de los dos senderistas suizos y tratando de averiguar in situ qué pudo haberles sucedido para esclarecer así dos muertes tan extrañas.

Favorecida por las buenas condiciones meteorológicas reinantes en la zona (24 grados en un día de sol), la operación de rescate se daba por finalizada en torno a las cinco y media de la tarde.

En muy mal estado

Aunque la investigación del suceso se encuentra aún en su fase inicial, la Guardia Civil cree, de inicio, que los dos senderistas se despeñaron «desde una altura considerable», hipótesis que refuerza el hecho de que los cadáveres se encontraban «en muy mal estado».

Tanto que a los rescatadores les fue imposible efectuar un reconocimiento visual de las víctimas que contribuyera a su identificación y, aunque «no hay ninguna duda» de que se trata de la pareja helvética que buscaban, porque en el lugar se han hallado «claras evidencias», la Guardia Civil va a esperar a los resultados de la autopsia para anunciar de forma oficial que se trata de Peter Max Kamber, de 61 años, y Natalie Kamber, de 46.

El hallazgo de los cadáveres se produce justo siete días después de la desaparición de la pareja y al día siguiente de que Protección Civil anunciara la retirada definitiva del operativo de búsqueda que había desplegado el lunes para tratar de dar con los dos senderistas, decisión que los mandos tomaron tras otear sin éxito «todos los lugares donde pudieran estar». Aquel operativo se organizó tomando en cuenta las intenciones de los Kamber.

El mismo día de su desaparición, los dos senderistas dijeron al taxista que les llevó a Fuente Dé que pretendían hacer «senderismo». Esto, que fueran los dos ataviados con ropa informal, de entretiempo, sin víveres ni el material adecuado, y que en las taquillas del teleférico hubieran adquirido únicamente sendos billetes de subida a la cumbre (una decisión normal de quien pretende bajar a pie por alguna de las rutas establecidas), hizo pensar a los servicios de emergencia que la pareja se había extraviado o accidentado en alguno de los lugares apropiados para esta práctica excursionista, zonas a las que limitaron las tareas de rastreo.

Sin embargo, y por razones que investiga ahora la Guardia Civil, Peter y Natalie terminaron subidos en una arista anterior a la cima de la Torre de Altaiz, desde la que se precipitaron unos 80 metros para luego continuar cayendo sobre el terreno otros 50 más.

Esto pasó, creen los rescatadores, el mismo día en que desaparecieron, por lo que los cuerpos sin vida de la infortunada pareja han permanecido siete días en un lugar en el que, de no ser por el paso casual de los montañeros que ayer les encontraron, podrían haber permanecido mucho tiempo más.