El Comercio

El Principado prohíbe la extracción del oricio durante dos años por la escasez de ejemplares

Dos años sin oricios asturianos
  • Han desaparecido los bancos «más importantes» de la especie, a pesar de haberse introducido una veda de ocho meses al año | Estudios científicos aconsejan la medida hasta que se aprecie una recuperación de la biomasa y de la estructura poblacional

El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) publicó ayer una resolución de la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales por la que se veda por dos años cualquier tipo de captura de oricios y se establecen límites a la de anémona de mar u ortiguilla. Las citadas medidas serán aplicadas a partir de hoy, apenas dos meses y medio después de que trascendiera que el Gobierno regional negociaba con las partes afectadas una norma restrictiva.

La citada resolución indica que «en los últimos meses se ha producido en el litoral del Principado de Asturias un incremento muy importante de la extracción de anémona de mar u ortiguilla (Anemonia viridis), de tal forma que, teniendo en cuenta el reciente interés por este recurso, y atendiendo al principio básico de precaución en la explotación del mismo, es preciso adoptar una serie de limitaciones con el fin de no comprometer su sostenibilidad en el tiempo».

Por lo que al oriciu se refiere, el BOPA explica que «los últimos estudios acerca del estado del oriciu (Paracentrotus lividus), determinan que dicho recurso no se ha recuperado, a pesar de haberse introducido una veda de ocho meses al año mediante resolución de 10 de abril de 2013. Lejos de ello, la situación del recurso hoy es mala, con un importante descenso de la biomasa explotable y la desaparición de los bancos más importantes. Por ello, los estudios científicos aconsejan adoptar la medida de una veda, hasta que se aprecie una recuperación de la biomasa y de la estructura poblacional de los bancos que posibilite una explotación sostenible en el tiempo».

Los argumentos convencen a los pescadores profesionales, que en su momento reclamaron que la veda no fuera ‘sine die’ y han conseguido concretarla en dos años, revisable; pero provocan nuevamente el rechazo de los pescadores deportivos, que no vieron atendidas sus alegaciones en el sentido de evitar el cierre total, por una parte, y de compensar la nueva limitación con una autorización para capturar un par de andariques, especie que tienen totalmente prohibida, por marea.

El enfrentamiento entre ambos colectivos (deportivo y profesional) se reproducía ayer. Dimas García, presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, defiende que cuando sea posible levantar la veda deberá mantenerse una restricción mayor que la hasta ahora existente para los pescadores deportivos. Asimismo, instó a que el Principado siga promoviendo repoblación con alevines para que la recuperación del recurso sea lo más rápida posible.

Por contra, Aquilino Menéndez, presidente de la asociación Volver al Pedreru, aseguró que la situación actual es consecuencia de una sobreexplotación por los profesionales y anunció que en la próxima reunión de la agrupación que encabeza se estudiará si convocan acciones de protesta, porque «está claro que nuestras alegaciones las tiran a la papelera».

La resolución de la Consejería de Desarrollo Rural y Recursos Naturales pone fin a la vía administrativa, de forma que solo cabe contra ella apelación judicial, pero Aquilino Menéndez considera más sencilla y eficaz, en su caso, la protesta pública que el contencioso administrativo.

No debería subir el precio

Puede decirse que la veda asturiana de los oricios afectará mínimamente al mercado. Este año seguirá habiendo oricios en pescaderías y restaurantes porque desde hace mucho tiempo la principal fuente de abastecimiento es Galicia, región donde apenas hay tradición gastronómica del oriciu y en la que se aplican normas de explotación menos severas que las existentes hasta ahora en Asturias. La principal diferencia es que en la región vecina es posible capturar oricios mediante inmersión, con una lancha de apoyo, mientras que el Principado solo permitía la captura de oricios en zona intermareal, es decir, la que deja al descubierto la bajamar, sin ningún tipo de buceo.

Dado que es muy escasa la llegada de oricios asturianos al mercado, la veda ni siquiera justifica una subida de precio, de manera que no hay motivo para pensar que la decisión del Gobierno asturiano pueda afectar negativamente a los consumidores.

Pescadores profesionales y deportivos son, en este caso, los contendientes. La Administración, el árbitro, sin obligación de imparcialidad. Y el consumidor, mero testigo de los acontecimientos.

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