«Si quieren que nos marchemos del campo que lo digan sin rodeos»

Un tractor con una cuba abona con purines un terreno agrícola por el sistema de plato.
Un tractor con una cuba abona con purines un terreno agrícola por el sistema de plato. / E. C.

Los sindicatos alertan de que prohibir el cuchu y los purines como abono «es la ruina» y anuncian una manifestación para el 2 de febrero

MARCO MENÉNDEZ GIJÓN.

Desde el pasado 1 de enero está prohibida la utilización de los purines del ganado como abono natural y en 2019 la norma será de obligado cumplimiento. No es algo baladí para el campo asturiano. Todo lo contrario. Los sindicatos creen que muchas explotaciones se verán obligadas al cierre. El problema viene dado porque España supera los niveles de emisiones de amoniaco y la Unión Europea lo atribuye a las explotaciones ganaderas. El Gobierno español ha publicado un decreto que obliga a enterrar el estiércol y a inyectar en la tierra los purines. Eso, además de evaporar el ahorro que supone su uso como abono natural, implica importantes gastos para el sector.

Fernando Marrón, de Usaga, explica que esta nueva norma «se basa en la contaminación que producen las ganaderías de porcino del centro y el sur del país. En Asturias, la realidad es que no hay un problema con los residuos». Esta formación sindical ya transmitió en diciembre a la Consejería de Desarrollo Rural que esta medida supondría un grave quebranto para el sector cuando no hay un problema medioambiental. «El Principado tiene que solicitar la exención de esa medida. Nosotros planteamos que la mayor parte del territorio es de alta montaña y que se puede agravar la erosión», explica Marrón.

El caso es que, si para el estiércol será obligatorio enterrarlo, para los purines se deberá aplicar la subsolación, es decir, su inyección en el terreno mediante una serie de surcos. Esto supone que, «si subsolas el terreno, lo levantas, porque aquí hay poca capa de tierra y aparecen las piedras. Con la lluvia, hay más riesgo de erosión y del lixiviado de nutrientes, que es lo que se pretende evitar», añade Fernando Marrón, que apunta que, «si con este decreto de los purines nos quieren decir que nos marchemos de aquí, que lo digan sin rodeos».

La máquina, 12.500 euros

Mercedes Cruzado es la secretaria general de Coag y cree que «pagamos justos por pecadores». Culpa del problema a las granjas de porcino y apunta que deberán comprar los inyectores para la subsolación, y «la máquina más pequeña cuesta 12.500 euros». A ello habría que añadir el cambio de cuba de estiércol, por otros 20.000 euros, y tractores más potentes que los puedan remolcar.

Además, advierte de que, «con el tipo de terreno que tenemos en Asturias, que son praderas con piedras debajo y fuertes desniveles, este sistema no sirve. Ya se hicieron pruebas en Galicia y la máquina se rompe. Es imposible de aplicar. Además, quieren cambiar un abono orgánico natural por otro químico más contaminante. Todo esto va a suponer el cierre de explotaciones y que se abandonen los pueblos».

UCA ya tiene previsto convocar una gran manifestación en Oviedo para el próximo 2 de febrero, frente a la Consejería de Desarrollo Rural. Su secretario general, José Ramón García Alba, dice que este decreto «es la ruina del campo asturiano». Y razona que «Asturias tiene que pedir la excepcionalidad, porque tenemos un informe que dice que a una temperatura inferior a los doce grados, que suele ser la que tenemos aquí la mayor parte del año, el purín no volatiliza; en terrenos con una pendiente superior al 10% no se puede acceder con máquinas y tampoco si las parcelas son inferiores a 5.000 metros cuadrados». Además, añade que no se ha tenido en cuenta que los purines de vacuno volatilizan mucho menos que los de porcino.

Los tres responsables sindicales piden que el Principado actúe de manera urgente, ya que, en teoría, ya se podría comenzar a poner multas si se sorprende a algún ganadero abonando los terrenos con purines. García Alba asegura que «el Principado y el ministerio ya tuvieron reuniones sobre esto en el verano, pero lo tuvieron callado hasta hace poco».

Parece que los gobiernos de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco están buscando una postura común para presentar al ministerio, pero los ganaderos asturianos quieren que la exención en el Principado sea lo más inmediata posible y para siempre.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos