El Comercio

Chapuzón canino en las piscinas de Riosa

Los propietarios, con sus perros, en las piscinas de Riosa.

Los propietarios, con sus perros, en las piscinas de Riosa. / Juan Carlos Román

  • Dueños y mascotas disfrutan del primer 'Día de baño perruno' en la clausura de la temporada. «No hay olas y les gusta», dicen

'Al agua patas'. Con este lema se ha anunciado en los últimos días la jornada de clausura de las piscinas de La Ará en Riosa, que tuvo lugar ayer. «Por petición popular», como se aseguraba desde el propio Ayuntamiento, se permitió el baño a los perros con el denominado 'Día de piscina perruno'. Fueron muchos los visitantes del concejo y de otros de la región que decidieron acudir.

Uno de ellos fue Vicente Cabeza, quien asistió con Luka desde Lugones. «Nos enteramos de esta actividad en Riosa y nos animamos a venir», decía en compañía de su mujer, Rosa Edroso. «Acudimos allí donde nos dejan pegarnos un baño con nuestra perra, que no son muchos», comentaba. Este propietario aseguraba que a los canes les gusta especialmente el agua de las piscinas «porque no hay olas y no pasan miedo si no están acostumbrados a las playas». También defendió el uso de estas instalaciones para la rehabilitación de las mascotas enferma: «Si han sufrido heridas en las patas, por ejemplo, pueden hacer rehabilitación como cualquier persona».

La pareja sierense agradecía esta jornada para perros en la piscina de Riosa: «Son muy pocos los lugares donde se permite su baño, y hay que ir a Madrid y Barcelona». Por eso, continuaban, se espera que esta práctica se vaya extendiendo también por la región.

Los propios dueños de los perros apelaban a la responsabilidad y al sentido común para el baño en la piscina. No obstante, se establecieron una serie de normas para esta jornada. Así, los considerados perros 'conflictivos' debían de ir siempre con correa y boza; se indicaba que los dueños son los únicos propietarios de los daños que pudieran ocasionar, y se recordaba de la obligatoriedad de recoger los excrementos. No hubo conflictos con el resto de los usuarios. «Antes de preparar esta jornada -es la primera vez que se hace en el municipio- se les consultó y se nos dijo que no había problema alguno para permitir el baño de los perros en el último día de la campaña», comentaba el socorrista Pelayo Serantes.

Eso sí, siempre puede haber gente a la que no le parezca bien del todo. «Por ese motivo, dispusimos de un horario limitado para el baño de las mascotas». Así, el recinto abrió sus puertas a las doce del mediodía y no se permitió la entrada de los canes hasta las cinco y media de la tarde.

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