Servicios Sociales busca pisos para dos familias del edificio desalojado en Candás

Las dos familias ayer en el Hotel Piedra de Perlora donde permanecerán hasta que puedan disponer de una nueva vivienda . / P. G.-PUMARINO
Las dos familias ayer en el Hotel Piedra de Perlora donde permanecerán hasta que puedan disponer de una nueva vivienda . / P. G.-PUMARINO

Las otras cinco afectadas han sido acogidas en viviendas de familiares. El Consistorio exige a la propiedad del inmueble que garantice su habitabilidad

PEPE G.-PUMARINO CANDÁS.

Servicios Sociales del Ayuntamiento de Carreño gestiona la búsqueda de viviendas para las dos familias que vivían en el edificio de El Nodo, donde en la madrugada del domingo al lunes se desplomó el techo obligando a desalojar a doce viviendas donde vivían siete familias. Dos de ellas han sido alojadas de manera provisionalmente en un hotel de Perlora. El resto de los afectados por el hundimiento de la cubierta del bloque número 3 de la calle José González Moniello de Candás, fueron acogidos en casa de otros familiares.

Según explicó a este periódico Mónica Jiménez Amaya, una de las familias que aceptó el ofrecimiento municipal, contó que «una asistente social se reunió con nosotros y nos aseguró que no quedaremos en la calle. Aún así estamos muy preocupados porque todo lo que tenemos está en ese edificio. Solo nos dejaron entrar en casa para recoger algunos enseres y ropa de nuestro hijo que tiene tres meses. En estos momentos, no pedimos dinero, únicamente que nos realojen en otra vivienda mientras se repara en la que estamos».

El Ayuntamiento de Carreño, además, ultima la elaboración de un informe sobre los desperfectos y la situación del bloque de viviendas y ha requerido a la propiedad, son dos propietarios, para que adopte las medidas necesarias para garantizar la habitabilidad «cuanto antes». En un comunicado, advierte de que «la causa del derrumbe y los detalles de cómo está se concretarán en el informe realizado por los servicios técnicos municipales tras llevar a cabo una revisión exhaustiva del interior y exterior del edificio que tiene unos 60 años de antigüedad». En estos momentos, aseguraron, que la causa del desplome parece ser «el colapso de un paño del forjado de la cubierta» y explicaron que «el peso del agua de lluvia acumulada pudo producir la rotura del tramo del forjado afectado sin apreciarse incidencia alguna del desplome sobre las viviendas, que se encontraban habitadas en ambos inmuebles».

«No pedimos dinero solo un alojamiento mientras reparan la casa», dice una afectada

Los técnicos también han advertido que «aunque los escombros cayeron sobre el piso superior, éste estaba vacío desde hace meses».

Según explicó el concejal de Urbanismo, Gabriel Rodríguez, «de forma cautelar y siguiendo recomendaciones de seguridad se procedió al desalojo de los residentes que vivían en el inmueble. «Desde el Ayuntamiento hemos contactado con las propiedades de cada edificio y estamos en coordinación con ellos de cara a que adopten las medidas necesarias que garanticen su habitabilidad», indicó. No obstante, señaló que «si bien la responsabilidad de la seguridad corresponde a los dueños del edificio, los Servicios Sociales están evaluando los casos de las familias más vulnerables que pudieran precisar ayudas más específicas al tener menores». Mientras tanto, se mantendrán reuniones con los propietarios para «intentar restablecer la normalidad cuanto antes».

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