Los módulos de terapia, lastrados por un conflicto político

EL COMERCIO

Instituciones Penitenciarias asegura que en la cárcel asturiana hay ahora menos muertos que antes e insiste en que el modelo UTE se ha replicado en otros centros. En Asturias lo único que se hizo fue regularlo, dice. «No puede haber un coto privado dentro de Villabona», señaló el secretario general de la institución, Ángel Yuste. Fue hace tres años, cuando acusó al equipo promotor de los módulos de «expropiar derechos a los presos», formar «una organización paralela que violenta la legalidad». Sin esa vehemencia, en sus memorias el fiscal de Vigilancia Penitenciaria se limita a constatar «el buen funcionamiento de dichos módulos».

En la pasada legislatura la oposición solicitó la destitución de Yuste por el «desmantelamiento» de los módulos terapéuticos. Al promotor del modelo se le impide ahora entrar en dos de las tres UTE. A los terapeutas se les quitó la facultad de expulsar, incorporar o premiar a los reos. «Les meten internos problemáticos, que no quieren dejar de consumir; los reos hacen diez, veinte instancias pidiendo que los saquen, pero pasan de ellos», comenta un funcionario. «Al final la gente para huir le daba una hostia al vigilante; eso lo cortaron llevándolos a aislamiento y expulsándoles de la cárcel», refiere Víctor. Los inadaptados permanecen, mantienen la estadística de reclusos en la UTE, pero introducen droga, lo que desalienta al resto. El exrecluso contactado salió de allí: «Lo que provocó el conflicto es la coincidencia de una dirección que nunca creyó en la reinserción aunque tenga otro discurso puertas afuera, y un secretario general que siempre se caracterizó por una línea carcelera y dura».

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