La Guardia Civil registra la casa de la madre de Ledo en Coaña en busca del arma del crimen

Agentes de la Guardia Civil, frente a la vivienda de Javier Ledo. / HUGO ÁLVAREZ

Se han buscado «pruebas y vestigios de su implicación en el caso» de la muerte de la gijonesa de 43 años para su inclusión en las diligencias declaradas secretas por el Juzgado competente de Luarca

RAMÓN MUÑIZ / EFE

Segundo día de registro en el domicilio familiar de Javier Ledo. La Guardia Civil ha vuelto a tomar la céntrica vivienda en Navia a las 10.50 horas para continuar con el minucioso rastreo de la casa en presencia del detenido, que fue traído media hora después. La revisión del inmueble se hace palmo a palmo desde ayer por la mañana en busca de restos biológicos que determinen que la gijonesa Paz Fernández Borrego, cuyo cuerpo fue encontrado en el embalse de Arbón el pasado martes con signos de violencia, estuvo allí, en contra de lo afirmado hasta ahora por el principal sospechoso de su asesinato.

A las 12.41 los agentes sacaron esposado a Ledo y precintaron las entradas de una vivienda «que parece abandonada desde hace muchos años», afirma uno de los vecinos. «Él venía todas las noches, el día lo pasada en casa de los padres», completa otra. El chequeo de la mañana se ha centrado en fotografiar y medir algunas partes de la vivienda, siendo pocas las bolsas con material sacados del lugar. A diferencia examen de ayer, esta vez no fueron utilizados perros para localizar rastros humanos.

Anoche, la Guardia Civil estuvo también registrando la casa de la madre, en Llosorio, hasta las dos de la madrugada. Entre los objetivos de la pesquisa esta dar con el arma del crimen.

La Guardia Civil también durante todo el día de ayer y la pasada madrugada, registró las dos viviendas habituales del detenido como presunto autor de la muerte de la mujer, cuyo cadáver fue hallado el pasado martes en el embalse de Arbón, en las que se han recabado muestras que serán remitidas al laboratorio de criminalística. Según ha informado la Comandancia de Oviedo, se han buscado pruebas y vestigios de su implicación en el caso de la muerte de la gijonesa de 43 años para su inclusión en las diligencias declaradas secretas por el Juzgado competente de Luarca.

Los registros han sido llevados a cabo por agentes de la Compañía de la Guardia Civil de Luarca y de Policía Judicial y Laboratorio de Criminalista de la Comandancia de Oviedo, que han contado con el apoyo de perros adiestrados en la búsqueda y detección de restos biológicos.

El arrestado seguirá custodiado por la Guardia Civil hasta la realización de «más actuaciones y diligencias», previas a su puesta a disposición judicial.

Uno de los domicilios de Javier Ledo, precintado por la Guardia Civil
Uno de los domicilios de Javier Ledo, precintado por la Guardia Civil / Hugo Álvarez

El detenido ayer es un conocido de la fallecida que días atrás concedió entrevistas a medios asturianos para asegurar que, pese a que el día de su desaparición estuvo con ella, no tuvo nada que ver con la muerte. El hombre, que ayer por la tarde aún mantenía su inocencia a la salida de uno de los registros, conservaba conversaciones de WhatsApp en las que, según afirmaba, la mujer se mostraba angustiada y preocupada. Además, aseguró que aquel día la había invitado a cenar a su casa, pero que la mujer no acudió.

La mujer, María Paz Fernández Borrego, había reservado el 13 de febrero un hostal en Navia, adonde iba con cierta frecuencia, pero no llegó a dormir en el establecimiento. Al día siguiente, fue encontrado su vehículo junto al hospital de Jarrio, en el vecino municipio de Coaña, a unos catorce kilómetros del embalse donde fue hallado su cadáver, así como su perro suelto por las calles de Navia.

El cadáver fue encontrado flotando sobre las 15:50 horas del martes en una zona de difícil acceso en una orilla del embalse, en las proximidades de un cámping. El cuerpo presentaba múltiples contusiones y un golpe en la cabeza y, aparentemente, había sido lastrado.

Sin relación con las otras dos desaparecidas

La Guardia Civil ha insistido hoy en que no hay "evidencia alguna" de la relación de este caso con el de las otras dos mujeres desaparecidas a principios de marzo en Gijón y Castrillón, y en cuya búsqueda participan estos días dos operativos compuestos por un total de 200 personas.

Lorena Torre, de 40 años, desapareció el pasado 1 de marzo por la noche en Gijón y su coche apareció aparcado en las proximidades de la playa de El Rinconín y, según la Policía Nacional, vestía un plumífero verde, pantalón vaquero y botas.

Un día después se produjo en Avilés la desaparición de Concepción Barbeira, de 46 años, tras salir de su casa en San Adriano (Castrillón) para dirigirse a su trabajo en el hospital San Agustín de Avilés, al que no llegó a incorporarse.

Su vehículo fue localizado horas después de que se denunciase la desaparición con las puertas abiertas y el bolso en su interior en la localidad de Santa María del Mar, en Castrillón.

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