Un trío de ases del canto en el Jovellanos

El pianista Juan Antonio Álvarez, el barítono Carlos Álvarez, la soprano Rocío Ignacio y el tenor Jorge de León, ayer, sobre las tablas del Teatro Jovellanos. / JOAQUÍN PAÑEDA
El pianista Juan Antonio Álvarez, el barítono Carlos Álvarez, la soprano Rocío Ignacio y el tenor Jorge de León, ayer, sobre las tablas del Teatro Jovellanos. / JOAQUÍN PAÑEDA

El aplaudido recital abrió la temporada de la Sociedad Filarmónica Gijonesa, que cuenta con el apoyo del Aula de Cultura de EL COMERCIO Éxito de Carlos Álvarez, Rocío Ignacio y Jorge de León en la Gala Lírica celebrada en el teatro gijonés

RAMÓN AVELLO GIJÓN.

Opereta, zarzuela y ópera fueron ayer los tres pilares de la Gala Lírica, materializada en tres voces plenas: la soprano sevillana Rocío Ignacio, el tenor tinerfeño Jorge de León y el barítono malagueño Carlos Álvarez. Todos ellos, con el acompañamiento del pianista y compositor Juan Antonio Álvarez Parejo. Experiencia y juventud en un recital organizado por el Teatro Jovellanos y encuadrado dentro de la 110 Temporada de Conciertos de la Sociedad Filarmónica de Gijón, que cuenta con el apoyo del Aula de Cultura del diario EL COMERCIO. El patio de butacas estaba prácticamente lleno y entre los asistentes estaban la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, la concejala de Cultura, Montserrat López, el gerente de Divertia, Jorge González-Palacios, y la directora del Jovellanos, Teresa Sánchez. Antes de iniciarse el concierto, Carlos Álvarez se dirigió al público diciendo que era «un placer volver a cantar en Gijón» y que todos deseaban que «este concierto del 12 de octubre sea del agrado del público». Efectivamente, hubo una entrega absoluta de los intérpretes y calurosa respuesta por parte de los presentes.

Jorge de León abrió el recital con 'Maria', la popular canción de'West side history', de Leonard Bernstein. El tenor, que es la primera vez que actúa en Gijón, cantó con expresividad y gusto, pero sobre todo con fuerza y muchísimo lirismo. Es un tenor que sube con fuerza en los agudos y posee una sutileza para apianar y al mismo tiempo un gran fuelle que le permite prolongar las frases. Esto se vio ya en su primera intervención, muy aplaudida y con 'bravos' del público. Carlos Álvarez es un cantante bien conocido por el público asturiano. En el Jovellanos, además de una gala lírica hace años, le hemos escuchado como protagonista de 'Pelagio', la ópera de Mercadante inspirada en Don Pelayo y ambientada en Gijón. En Oviedo, hemos escuchado a Carlos varias veces, las últimas, en el Festival de Zarzuela de Asturias con 'La Marchenera', precisamente acompañado por Rocío Ignacio, y en la temporada de Ópera, con 'Sansón y Dalila'.

Había grandes expectativas por oírle de nuevo y el público no ha salido defraudado. 'Impossible dream', el sueño imposible, es la canción más famosa del musical 'El hombre de la mancha', uno de los grandes éxitos de Broadway. Se ve que Carlos está en un buen momento vocal y que ha superado ese pequeño bajón que tuvo en su carrera. Hizo una versión potente, con una línea muy ligada de canto, con un color muy baritonil y gran atractivo.

Dentro de esta primera parte del recital, Rocío Ignacio se presentó con el lied de Vijla y, acompañada por Jorge de León, interpretó el famoso vals de esta opereta de Lehar. La soprano tiene un agudo fácil, buena potencia y modulación de voz, además de un gran atractivo sobre el escenario. Quizá lo único que se le puede achacar es algún fallo en la vocalización.

La segunda sección en la que se estructuró el programa estuvo dedicado a nuestra zarzuela. Comenzó Rocío Ignacio con la Romanza de la duquesa 'Un tiempo fue', de la zarzuela de Barbieri -el programa decía equivocadamente Chapí- 'Jugar con fuego'. Esta romanza es muy belcantista, difícil de cantar, pues tiene unos agudos muy destacados y eso lo hizo bien Rocío, pero no se la entendía bien. Caros Álvarez volvió por sus fueros hispanos con la romanza de Vidal 'Luche la fe y el triunfo', de 'Luisa Fernanda', de Moreno Torroba. Aplaudidísima esta romanza potente, muy bien ligada. Otra de las grandes romanzas para tenor más hermosas de la historia de la zarzuela es 'No puede ser', de 'La Tabernera del Puerto', de Sorozabal, que en la voz de Jorge de León constituyó el punto culminantes de la gala. Braveada y cantada con mucha pasión, con mucho lirismo, con una gran empatía.

La tercera parte se dedicó a Verdi, con arias muy exigentes. El aria de Amelia 'Come in quest'ora bruna', de la ópera Simone Boccanegra, fue cantada con ese vaivén dulce que la caracteriza por Rocío Ignacio. Muy segura. 'Gia nella notte' es el gran dúo de amor de Otello. Aquí Jorge de León quizás se vio sobrepasado por el papel, pues requiere un carácter más dramático, especialmente en las partes graves, donde le faltó un poco de expresión.

El 'Credo' de Iago es un monólogo tenebroso. «Creo en un dios cruel que me ha creado», dice el malvado e instigador oficial de Otello en esta página de carácter demoniaco. Carlos Álvarez cantó este terrible 'Credo' con un sentido de la declamación y una expresión dramática verdaderamente apropiadas. Fue otra de las cimas del concierto. La vertiente más dramática de Jorge de León la vimos con el aria 'Dio mi pottere scagliari' seguida del dúo del juramento: 'Si, per ciel marmoreo giuro'. Después llegaron las propinas, todas de Verdi, el dúo de 'Don Álvaro y la fuerza del sino' y el de 'El Trovador'. Grandes aplausos, un feliz comienzo de la temporada de la Sociedad Filarmónica Gijonesa.

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