El Comercio

Los trabajadores jóvenes cobran en Asturias la mitad que las generaciones de más de 35 años

  • Entre los 18 y los 34 años perciben una media mensual de 861 euros, mientras que el colectivo que les precede llega a los 1.685 euros

Los trabajadores jóvenes de entre 18 y 34 años, bautizados como los millennials, cobran en Asturias un 51% menos que la generación que le precede. Los datos, estimados a partir de los salarios medios anuales que recoge la Agencia Tributaria a raíz de las declaraciones de la renta, sirven para ilustrar otra brecha salarial.

Cuando se habla de brecha salarial automáticamente se asocia a la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres. Pero también existen grandes diferencias entre lo que cobran hoy los jóvenes y lo que percibían sus padres a su edad; entre las nóminas actuales respecto a las de 2007, como consecuencia de la crisis económica, o entre trabajadores según la comunidad autónoma de la que proceden.

La generación millennial del Principado percibió en 2015 un suelo medio al mes de 861,8 euros. Claro que las diferencias también se dan entre el colectivo de 18 a 25 años, que cobra 497,9 euros, y el de 26 a 35 años, cuya nómina alcanza los 1.225,7 euros. El salario crece hasta los 1.685 euros al mes en el caso de los jóvenes de entre 36 y 45 años. Y sigue el ascenso a medida que sube la edad. Así, quienes se sitúan entre 46 y 55 años tienen una nómina media de 2.008,6 euros, y los de entre 56 y 65 años llegan a los 2.096 euros. La cuantía percibida por los mayores de esa edad, aquellos que no quieren o no pueden jubilarse, vuelve a caer en picado, hasta los 862,5 euros.

Cabe insistir en que estos datos son estimaciones extraídas de la Agencia Tributaria, que no tiene en cuenta factores como la temporalidad de los contratos o el precio que se paga por hora trabajada. Existen otros informes, como el elaborado por Comisiones Obreras de Asturias: 'La situación sociolaboral de la juventud asturiana en 2015', basado en datos del INE, que apunta que los mayores descensos salariales en el periodo de crisis se dieron entre el colectivo de jóvenes entre 18 y 25 años. En siete años ese grupo de edad perdió un 33,6% de masa salarial, mientras que la pérdida fue de un 12% para quienes se sitúan entre los 26 y 35 años.

Para Adrián Redondo, secretario de Empleo y Juventud de CC OO de Asturias, la brecha salarial generacional se propicia ya «desde la entrada y salida» de los jóvenes en el mercado laboral. «Desde la entrada, debido a las fórmulas de contratación, porque, por ejemplo, los jóvenes con contratos en prácticas o formación cobran entre un 65 y 70% menos que los sujetos a convenio colectivo. Y en la salida, porque la rotación e inestabilidad laboral hace imposible que un joven pueda mejorar en una empresa a base de complementos salariales como el de antigüedad». Redondo culpabiliza de esta situación a las continuas reformas laborales de los últimos años, «que han ido dando pequeñas vueltas de tuerca, ampliando el tiempo de duración de los contratos precarios. Así, los de prácticas se han ampliado a los 30 años de edad, y los de formación, que antes eran para uno o dos años tras la titulación, ahora son hasta los cuatro años».

El responsable de CC OO llama la atención también sobre los becarios investigadores. «Resulta que un país que quiere un modelo productivo basado en la I+D+i, está machacando a los 'cerebros' jóvenes, que tienen contratos de prácticas cuando están ya enseñando».

Redondo advierte, por otra parte, que esta precariedad de los empleos jóvenes pone en riesgo la posibilidad del sistema de pensiones. Además, la única fórmula, a su juicio, para fomentar el consumo es la de crear empleos con salarios de calidad. «Esa es nuestra apuesta», asevera.

Plan de garantía juvenil

Mar Celemín, secretaria de Política Sindical de UGT de Asturias, se hace eco de las propuestas del sindicato a nivel confederal, «porque se trata de un problema que afecta al conjunto del país», y apunta a la necesidad de poner en marcha, en el ámbito del diálogo social, un plan de choque para el empleo con medidas específicas para el colectivo joven. Asimismo, reivindica un seguimiento del plan de garantía juvenil, puesto en marcha en 2013 con fondos europeos, y del que «el Gobierno no aporta información alguna». Ya en Asturias, la dirigente ugetista apela a todas las medidas aprobadas en el acuerdo de concertación firmado hace un año.

Para Celemín, el problema es triple. «Por un lado nos encontramos en Asturias con una fuga de activos. Están marchando los jóvenes de entre 25 a 35 años, con una alta cualificación; por otra parte, la juventud sufre tasas de paro cercanas al 50%, y para finalizar, la precariedad laboral se ceba especialmente en los jóvenes, con una rotación excesiva y obligándoles a realizar trabajos por debajo de su formación. Todo ello anula expectativas del ciclo de desarrollo vital y les fuerza a emigrar».

La brecha salarial se acentúa, advierte Celemín, «si además de joven eres mujer». Según los datos del Instituto Asturiano de la Mujer y Políticas de Juventud, la diferencia entre lo que cobra una mujer respecto a un hombre por el mismo trabajo es del 27,3% si se tiene en cuenta la ganancia media anual, la tercera más alta del país. La brecha resulta del 19,8% si se toma como referencia el salario bruto por hora, la más elevada de España.

Otras diferencias

El Instituto Nacional de Estadística también maneja datos sobre otras brechas salariales, como la que se crea según el tipo de contrato. En ese caso, el sueldo medio mensual de los indefinidos (2.090,2 euros en 2015) supera en un 59% al de los temporales (1.314,5 euros). El 49,7% de los asalariados con contrato temporal ganaron menos de 1.215,7 euros en 2015, frente al 23,4% de los indefinidos que se encontraban en esta misma situación.

Por nivel de formación, el salario medio de los asalariados con educación primaria (1.365,4 euros mensuales) es un 76,3% inferior al de los que tienen estudios superiores (2.408,2 euros), mientras que, por antigüedad, los que llevan diez o más años trabajando cobran de media casi el doble que los que llevan menos de un año (2.425,1 euros frente a 1.251,7 euros).

Si se analizan los suelos por comunidades, Madrid es la autonomía con el salario medio más alto, 2.265,8 euros, seguida de País Vasco (2.250,2 euros) y Comunidad Foral de Navarra (2.056,3 euros). Por detrás queda Cataluña (2.003,8 euros). En el lado contrario, los menores salarios medios se corresponden a Extremadura (1.549,9 euros), Canarias (1.574,0 euros) y Andalucía (1.653,9 euros). Asturias se situaría en la posición media alta de la tabla, con 1.957 euros, según el INE.

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