El Comercio

Festival de Cine de Gijón

Wolff: «'Mercenaire' está entre una película de samuráis y una del Oeste»

Sacha Wolff y Toki Pilioko.
Sacha Wolff y Toki Pilioko. / PAÑEDA
  • El director francés, curtido en los documentales, defendió en Gijón su ópera prima, sobre la vida, el rugby y las trampas como «un rito iniciático»

Es la primera vez que viene al Festival Internacional de Cine de Gijón y la primera también que firma un largometraje de ficción. Lo de Sacha Wolff ha sido hasta ahora el documental y con esa idea empezó a trabajar en 'Mercenaire', la película que le ha traído al concurso del FICX 54. Tres años, contó ayer, estuvo planificando el proyecto que quería ser un reflejo absolutamente verista sobre el entorno del rugby, un deporte al que considera cargado de un «potencial dramático excelente». Pero, cuando emprendió la escritura del guión, cambió totalmente de idea y decidió que la ficción era su destino. «Al final, lo que me salió está en el cruce de caminos entre las películas de samuráis y las del Oeste». Así lo explicaba ayer, tras narrar el «rito iniciático, de la niñez a la fase adulta, que vive su protagonista», y que está también en ese cruce metafórico de caminos.

Wolff defendió su trabajo ante la atenta mirada de su protagonista, el joven actor Toki Pilioko, que, además de actor, algo en lo que la ha convertido, precisamente, 'Mercenary', es jugador de rugby. Uno de esos jugadores que, como relata el director y guionista galo, «pese a ser franceses, porque proceden de colonias como las de Nueva Caledonia, de donde es el personaje de la película, son tratados como extranjeros».

Esa realidad, que acaba subrayando ciertos rasgos de racismo, también estuvo en la diana de Wolff, al que le importa mucho el tema de la identidad. «Mi protagonista se encuentra fuera de lugar en Francia, pero también en su tierra natal, donde ahora, tras su viaje transoceánico, se ha convertido para ellos en un blanco francés. En realidad, ha perdido su identidad en el cielo, en ese viaje».

Al contar esa pérdida lo que hace es profundizar en el concepto que él llama de «identidad invisible».

Narra 'Mercenaire' la historia de un jugador de rugby de 19 años, Soane Takelau, que viaja desde la Polinesia a la metrópoli francesa, para triunfar en un equipo que cree grande y lo que se encuentra es con mil trabas y, sobre todo, con las trampas del deporte. No falta ni una y, según el actor y jugador profesional, «todas son verídicas. No hay nada falso en lo que se cuenta. Quizá ahora no es tan evidente como hace unos años», dijo, asegurando que el juego sucio y el tratamiento de ciertos jugadores como si fueran animales es una realidad fácil de comprobar.

Todo forma parte del viaje. Y es que para Sacha Wolff el mismo cine es un viaje en sí mismo. «Lo es porque es movimiento, porque son cambios», decía ayer. Cambios que se advierten en todas partes, pero que se acentúan especialmente en la personalidad de su protagonista, que va creciendo por fuera, haciéndose mayor, pero también por dentro, asumiendo su identidad. Cuando se hace con ella, su viaje de iniciación ha terminado. También la película.