El Comercio

Un pasaje del terror en el camping de Deva

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Pequeños monstruos en la fiesta del camping de Deva. / J. PAÑEDA

Un pasaje del terror, una casa encantada y un manicomio aparecieron ayer en el camping de Deva. Lugares tenebrosos que, sin embargo, hicieron las delicias de los más pequeños. Alrededor de seiscientos niños disfrutaron de éstas y otras atracciones para celebrar el día de Halloween, una cita ya tradicional en estas instalaciones. No solo los menores lo pasaron en grande en la fiesta, sino que también fueron «muchos los padres que vinieron disfrazados», explicó el gerente del camping, Tony Amieva. En el 'espacio monstruos', los participantes pudieron escuchar historias y cuentos de miedo. En la zona denominada 'pesadillas' se desarrollaron diferentes talleres, todos ellos con el mismo eje temático. Así, los niños aprendieron a hacer guirnaldas de Halloween, móviles de monstruos y sombras terroríficas.

El 'espacio fantasmas' fue escenario de la gymkhana, el concurso de disfraces y la minidiscoteca. Asimismo, los pequeños pudieron maquillarse como sus monstruos favoritos. «Ha sido una muy buena fiesta, la gente participó mucho y los niños lo pasaron muy bien», aseguró Amieva.