El Ayuntamiento de Oviedo casi duplicará el presupuesto para mejorar los menús de los colegios

Unos niños toman leche y fruta en un comedor escolar. /M. ROJAS
Unos niños toman leche y fruta en un comedor escolar. / M. ROJAS

La contratista deberá contar con los certificados de sus proveedores y especificar las cantidades | Educación prepara un nuevo contrato que considera baja temeraria las comidas por menos de 4,3 euros por alumno

G. D. -R. OVIEDO. OVIEDO.

Cada día del calendario escolar, el Ayuntamiento sirve una media de 3.225 almuerzos. Es un esfuerzo gigantesco, que implica nutricionistas equilibrando los menús, estrictos controles de calidad y asepsia extrema (nadie quiere una intoxicación alimentaria en un colegio), pero también a más de doscientos cuidadores, responsables y auxiliares de comedor. Todo con un precio ajustado, muy ajustado. Según el estudio de costes encargado por la Concejalía de Educación, cada escolar ovetense come un menú cuya materia prima apenas cuesta 1,1 euros o desayuna por 37 céntimos.

El servicio lo presta, en régimen de concesión, Cook, en virtud del contrato que le fue adjudicado a la empresa asturiana en 2012 y que, agotadas las prórrogas, vence este curso. El nuevo contrato pretende ser una revolución con un menú más sano, con productos de cercanía, de temporada y una mejora en el servicio de cuidadores, que requerirá un importante esfuerzo económico al Ayuntamiento.

¿Cuánto? Dependerá de la adjudicación, pero los pliegos prevén considerar baja temeraria las propuestas que ofrezcan un precio inferior a los 4,3 euros por menú de almuerzo. Como referencia, tras la última revisión de precios del vigente contrato, aprobada en mayo del año pasado, el precio del almuerzo quedó fijado en 3,17 euros.

No es la única novedad. El anterior contrato fijaba como tipo máximo por almuerzo los 3,25 euros, mientras que en el nuevo pliego el precio máximo admitido es de 4,73 euros, un 45% más.

El aumento del presupuesto se dejará sentir en las materias primas, la ratio de alumnos por cuidadora y en una mejor elaboración de los almuerzos.

Obviamente el Ayuntamiento no puede decir a las empresas interesadas en el contrato cómo deben organizarse o funcionar, pero sí puede premiar a aquellas ofertas que se acerquen más a sus objetivos. Los pliegos no solo prevén un aumento del presupuesto por alumno, también premiarán a las empresas que elaboren y sirvan la comida a diario frente a las que lo hagan en días alternos. También otorga puntos que los proveedores de alimentos, pan, lácteos y verduras sean de municipios cercanos a Oviedo. Y para que no caiga en saco roto el esfuerzo, las empresas deberán presentar un plan de actividades educativas ligadas al proyecto. Actividades encaminadas a que los niños conozcan los productos regionales, nacionales e internacionales, la producción ecológica, el comercio justo y nociones de educación ambiental e higiene.

Además, Educación quiere ampliar el número de centros escolares que puedan acogerse al contrato, premiando a las ofertas que reduzcan el umbral mínimo de alumnos para la prestación del servicio con hasta 5 puntos.

Precios congelados

Son mejoras, pero lo fundamental, como casi siempre, viaja en los dineros. El contrato vigente se adjudicó en 2012 en 5,15 millones de euros por cuatro años, el presupuesto del que prepara Educación se aproxima a los 12,4 millones de euros. Además, Cook, la concesionaria, se ha visto atrapada en la espiral deflacionaria de estos últimos años, viendo cómo a cada revisión de precios, se veía obligada a abaratar su trabajo.

Los 3,17 euros que cobra por cada menú que sirve este curso escolar es exactamente lo mismo que percibía cuando empezó a prestar el servicio hace seis años. Echen cuentas a ver si la vida les cuesta lo mismo que en 2012.

El aumento del precio del contrato no solo se debe a los planes de la Concejalía de Educación para mejorar los menús escolares, sino también al crecimiento del número de usuarios que ahora pasan de los 3.200, un millar más que hace cuatro años y a los que hay que sumar los servicios que ha añadido este equipo de gobierno. Es el caso del de comedor durante la apertura de los colegios en las vacaciones de Navidad (8 días), Semana Santa (4 días) y verano (56 días), que suman otros 935 menús diarios. O el servicio de atención temprana y desayuno del que se benefician 402 alumnos cada mañana.

A partir de septiembre

Todas las mejoras deberán notarse en septiembre cuando arranque el nuevo curso. También en el precio. La ordenanza fiscal establece para este año que se revisarán los números de acuerdo con la nueva adjudicación del contrato prevista. Será más caro para el Ayuntamiento, pero no necesariamente para las familias.

El precio de cada menú se establecerá en el futuro contrato; lo que pagarán los padres es una decisión política, que dependerá de la política fiscal del Ayuntamiento en las ordenanzas y de la cuantía y perfil de las ayudas que se establezcan desde la Concejalía de Educación. Subirá, pero no se sabe cuánto aún.

La concejala de Educación, Mercedes González, explicaba el pasado otoño que su intención, tras consultar al Consejo Escolar, era «lograr una mejoría clarísima en cuanto a alimentación y el factor humano, en cuanto al personal que atiende a los pequeños a la hora de comer en el colegio». Tanta como para que los pliegos del nuevo contrato contemplen la inclusión de comidas elaboradas exclusivamente con alimentos ecológicos. Con este fin, las bases otorgarán diez puntos a la empresa que proponga servir nueve menús al trimestre elaborados exclusivamente con materias primas de producción ecológica. Para ello la contratista deberá presentar los correspondientes certificados de los proveedores, el listado de materias primas y sus cantidades por menú.

En la actualidad, diecinueve centros públicos ofrecen servicio de comedor escolar. Son el Baudilio Arce, Buenavista I y II, Colloto, Dolores Medio, Fozaneldi, Lorenzo Novo Mier, Pablo Miaja, Parque Infantil, La Ería, San Pedro de los Arcos, Veneranda Manzano, Ventanielles, Germán Fernández Ramos, Tudela Veguín, San Claudio, Poeta Ángel González, Carmen Ruiz-Tilve y Guillén Lafuerza. Entre todos, suman 3.225 usuarios de almuerzo, 402 de desayuno, más casi otro millar durante los periodos de apertura de los centros escolares durante las vacaciones.

Todo ello cuando el gobierno municipal ha aumentado desde 2015 a este curso en un 70% las ayudas de comedor. De 1.600.748 euros de aquel curso a los 2.736.205 del actual, lo que se traduce en 4.856 niños becados por los 3.533 que había hace dos cursos. También invierte actualmente 220.600 euros en becas de desayuno.

El aumento de las ayudas ha disparado la demanda del servicio y tensionado la organización del mismo. El colegio público Parque Infantil, por ejemplo, tiene este año, por vez primera, tres turnos de comedor: de 13 a 14, de 14 a 15 y de 15 a 16, para los más mayores de los 250 alumnos que comen a diario en el centro. Todo ello causa problemas con los horarios de las extraescolares y una notable carga de trabajo para las cuidadoras. La escena se repite en muchos otros centros de la ciudad.

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