El nuevo diseño de las líneas de autobús urbano recibe más de 200 alegaciones

Las restricciones en el acceso al barrio de La Corredoria desde la AS-II. / ALEX PIÑA
Las restricciones en el acceso al barrio de La Corredoria desde la AS-II. / ALEX PIÑA

El Plan de Movilidad Urbana Sostenible estará listo en siete meses y priorizará al peatón sobre el automóvil

DANIEL LUMBRERAS | JUAN CARLOS ABAD OVIEDO.

La Concejalía de Infraestructuras ha registrado 222 alegaciones al cambio de líneas de autobús urbano propuesto el pasado julio y que, entre otras novedades, instaurará una nueva línea rápida entre el polígono del Espíritu Santo y las facultades en El Cristo.

La mayoría de las alegaciones, un 70%, son sobre las modificaciones que sufrirán las líneas A y B. Para la primera de ellas, la actual cabecera en Llamaquique se trasladará al Centro Médico. Para la segunda, el recorrido transitará hasta La Bolguina y pretende mejorar el servicio en toda la falda del Naranco.

Desde la concejalía, ahora, los técnicos en movilidad estudian qué alegaciones son viables desde un punto de vista técnico. En los próximos días, según fuentes municipales, Ana Rivas, titular del área, se reunirá con los vecinos y asociaciones porque muchas de las enmiendas «se contradicen entre ellas» y con el plan propuesto desde Infraestructuras. Tras aceptar las alegaciones que prosperen, se abrirá posteriormente un periodo de enmiendas antes de la aprobación definitiva de las nuevas líneas. Luego habrá que modificar el contrato de TUA. Desde la concejalía se dan de plazo cuatro meses, si no hay contratiempo, para completar el proceso.

No cuatro sino siete son los meses que tiene Vectio, la empresa encargada de la redacción del nuevo Plan de Movilidad Urbana Sostenible, para presentar el documento que redefina a «corto, medio y largo plazo» cómo se desplazarán los ovetenses por la ciudad, pasando de un modelo «duro», orientado al vehículo privado, por otro «justo, sostenible y humano», en lo que el concejal de Urbanismo, Ignacio Fernández del Páramo, calificó ayer en la presentación del inicio de los trabajos como un «compromiso» con sus votantes y el medio ambiente.

En los criterios que motivaron esta revisión del Plan de Movilidad urbana Sostenible se cita la apuesta por la movilidad sostenible en aras de «mejorar la calidad de vida de los ciudadanos» en un aspecto que se vincula también con cuestiones económicas y culturales y que, según el concejal, preconizará también un «cambio en las personas». Un cambio de mentalidad.

El edil habló de la importancia de acometer los cambios con rigor para que no sean flor de un equipo de gobierno. «Exigen tiempo y dedicación y no se pueden planificar a pocos años», explicó antes de avanzar por dónde irán los trazos del trabajo de Vectio. De escalextrics, túneles y rotondas a dos alturas poco amables para el peatón a carriles bici, ejes peatonales, caminos escolares seguros y aparcamientos disuasorios, así como la mejora en la red de transporte colectivo. También se abordarán las conexiones entre barrios y la solución al anillo interior de la N-634 en el tramo de Ronda Sur o General Elorza. Sin embargo, a los técnicos les queda mucho trabajo a la hora de interpretar un pliego que «deja muchas cosas abiertas».

Junto a Del Páramo avanzaron sus intenciones Itziar Buruchaga, ingeniera de Vectio y Carlos Suárez, socio director de la firma. Desde el pasado miércoles trabajan en la recogida de datos, la primera de las cinco etapas para la redacción del plan. Es «la base sobre la que cimentar todo el trabajo», explicó Buruchaga. Habrá una campaña de encuestas a peatones, conductores y usuarios del transporte público para entender sus necesidades y, a partir de ahí, avanzar en el diseño posterior. Después del trabajo de campo se pasará a una fase de participación ciudadana, luego al análisis y diagnóstico de los datos, se elaborará el plan de acción y, por último, se entregará el documento.

«Es temprano para ver qué priorizan los usuarios», explicó Suárez, quien indicó que cualquier plan que lleve la palabra 'sostenible' en el título habla primero de peatones y por último de vehículos privados. «No se puede demonizar un medio de transporte sobre otro sino en repartir espacios según la demanda», afirmó.

Su experiencia es que «el 65% de la gente usa el coche en la ciudad cuando el 30% no lo haría si tuviera alternativas» acordes a sus necesidades del día a día.

Temas

Tua, Oviedo

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos