El Comercio

Cómo mantener la casa caliente en invierno sin gastar una fortuna

Cómo tener la casa caliente en invierno sin gastar un dineral
  • Cuando llega el frío la calefacción parece una opción segura, pero puede suponer un gasto muy elevado si se deja encendida todo el día

Con la bajada de temperaturas, nuestro hogar se convierte en el mejor refugio para evitar el frío. Por eso es normal querer que la temperatura dentro de nuestra casa sea agradable, pero seguro que no queremos llevarnos un susto al recibir la factura a final de mes.

La calefacción puede parecer una opción segura, pero si la tenemos encendida todo el día puede suponer un gasto económico enorme además de un gasto energético innecesario. Por suerte hay algunos trucos que te ayudarán a mantener tu casa caliente sin gastar más de la cuenta en calefacción, según informa Las Provincias.

Detectar y solucionar las fugas de calor

Para mantener la casa caliente en invierno lo primero es detectar las zonas por las que escapa el calor y penetra el frío. Las ventanas tienen muchas papeletas para ser en gran parte responsables, ya sea porque no cierran correctamente o porque el frío logra penetrar por ellas fácilmente.

Cortinas

Si no tenemos climalit en casa podemos colocar cortinas gruesas o de invierno para evitar que escape el calor y entre el aire frío. Suelen ser más opacas que las de verano y de tejido más cálido, ayudando a mantener una temperatura óptima en nuestro hogar.

Aislantes térmicos

Los aislantes térmicos pueden ser una alternativa interesante si no queremos colocar cortinas gruesas que impidan la entrada de luz. Se pueden conseguir en ferreterías o comercios especializados, se colocan en las ventanas y ayudan a aislarlas mejor. Los aislantes pueden ser de utilidad también en verano, ya que aislan igualmente del calor, por lo que resultan una buena inversión. Además son fáciles de colocar y puedes hacerlo tú mismo.

Papel de aluminio

Este viejo truco te puede ayudar a mantener una temperatura óptima en tu casa. Además es un método muy económico y para el que sólo necesitas algo que seguro tienes en casa: papel de aluminio. Lo único que debes hacer es colocar papel de aluminio tras los radiadores, ya que éste es conductor y reflector del calor. Así conseguirás que el calor que se desprende en dirección a la pared vuelva en dirección a la estancia. Existe un papel de aluminio especialmente pensado para esta finalidad que puede adquirirse en tiendas especializadas, aunque su precio es más elevado que el normal.

Radiadores despejados

A la hora de colocar los radiadores en tu casa debes tener en cuenta que si están despejados aumentará el calor. Éstos deben estar la vista y no cerca o debajo de muebles que puedan impedir la circulación del calor. Por ejemplo si los colocas cerca del sofá, éste puede absorber parte del calor evitando que caliente la casa. Ubicando los radiadores en lugares despejados aprovecharás al máximo la energía.

Aprovecha la luz solar

Aunque estemos en invierno no debemos menospreciar el calor que emite el sol. Se trata de una fuente de calor gratuita que puede resultar de gran ayuda para evitar pagar de más en las facturas a final de mes. Con los rayos solares puedes aumentar la temperatura en tu casa de forma natural dejando las cortinas abiertas durante el día para que entre la luz y cerrándolas cuando el sol se ponga para evitar pasar frío.