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«Nos están dejando incomunicados»

«Nos están dejando incomunicados»
Juan Ramón, con la catedral de San Pablo al fondo durante un evento.

Juan Ramón Alcalde trabaja en Londres como mánager en servicios de coctelería

M. F. ANTUÑA

En la casa del mismísimo Mick Jagger ha trabajado este gijonés de 1990 que un buen día se fue a Londres a hacer cócteles y, por el momento, no tiene en mente volver. Juan Ramón Alcalde Nosti hace casi cuatro años que hizo el petate rumbo a la ribera del Támesis. Acababa de concluir los estudios de Comercio y Marketing y apenas si tenía algo de experiencia como 'barman' en España. «Me vine a probar suerte y empecé trabajando de 'barman' en diferentes sitios de la ciudad hasta que hice contactos y empecé a trabajar de 'free lance' para una compañía». Y así arrancó su trayectoria por diferentes eventos privados en los que una copa ha de servirse con mimo, con clase, con gusto. Metió la cabeza en ese mundo y acabó entrando en Sweet&Chilli, la empresa más destacada del sector. De eso hace ya dos años y ocho meses. «Básicamente, lo que hago es trabajar para un montón de empresas de alcohol, marcas privadas que nos contactan para eventos de coctelería, fiesta privadas de famosos o para firmas como Nike, Chanel, Dior, Hugo Boss, Adidas. Este año he tenido la suerte de viajar bastante al extranjero, estuvimos en el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco durante cuatro días trabajando en un barco, una experiencia muy buena, también en el Gran Premio de Bélgica», relata. Los Premios MTV de Bilbao fueron, igualmente, su destino. Lo habitual es que se hagan cargo, como en esta gala, de los bares VIP y las fiestas privadas.

En resumidas cuentas: «Me lo paso pipa». Y aunque las condiciones de secreto profesional que impone el trabajo no le permiten dar detalles, ha trabajado en fiestas organizadas para Mick Jagger, George Ezra o Eminem.

Le va de maravilla, pero lanza un aviso a navegantes: «Hay que currárselo mucho». No hay que viajar a Londres con otra idea en la cabeza, para empezar porque la primera batalla es siempre por mejorar el nivel de inglés y porque la exigencia es alta. Pero el que vale encuentra su hueco. «Me gusta el sistema de trabajo, soy 'free lance', que es como un autónomo pero no es un autónomo, tienes que pagar tasas al final del año fiscal y no tienes que rendir cuentas a nadie», explica. Desde hace año y medio ejerce de mánager y además de para Sewet&Chilli trabaja para otras empresas de coctelería. El verano pasado, sin ir más lejos, pasó cuatro meses en Ibiza gestionando un par de espacios.

Londres es una ciudad increíble. Lo tiene todo, hasta un clima muy parecido al asturiano, un pelín más frío, y con la lluvia como fiel acompañante. «Tiene vida nocturna, cualquier cosa que te apetezca puedes hacerla, funciona 24 horas al día, y aunque dicen que la comida es mala, es una de las ciudades con más restaurantes del mundo, así que la variedad gastronómica es enorme y si se quiere comer bien, se puede».

«La calidad del trabajo es buena; la calidad de vida es mejor en España», revela Juan Ramón, que comparte su vida con una novia polaca a la que le encanta nuestro país. «Habla español y le gustaría vivir allí, pero de momento estamos bien aquí en Londres». Hay añoranzas: «Los amigos, no tener que hacer cola en el metro, el pote asturiano...». Y ahora se añora más si cabe, porque con la desaparición de los vuelos a capital británica la distancia se ha alargado: «Es una putada, nos están dejando incomunicados. Asturias no es Madrid, es una región pequeñita y se veía que con los vuelos iba hacia arriba. Es una pena, pero esperemos que se pueda solucionar».

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