Los 97 pasajeros del Alvia, ilesos pese al espectacular accidente

Una de las ramas del árbol, atravesada en la luna delantera de la cabina. / A. GARCÍA

El tren cubría la ruta Madrid-Gijón y circulaba por la zona de Villabona. El maquinista sufrió cortes en las manos y un golpe en la cabeza

Ó. PANDIELLO / R. MUÑIZ GIJÓN.

Un árbol caído sobre las vías del tren a punto estuvo de causar una tremenda desgracia a tres kilómetros de Villabona. A las 19.25 horas de ayer, un Alvia que cubría la ruta Madrid-Gijón pasó por la zona y se llevó por delante el árbol, que impactó de inmediato contra la cabina del conductor. El convoy, que llevaba a bordo 97 viajeros, no descarriló pese al fuerte impacto y continuó avanzando varios metros antes de detenerse totalmente.

Pese a lo aparatoso del choque, el conductor del tren no tuvo que lamentar lesiones de gravedad. Según la información facilitada por Renfe, el conductor, avilesino y con más de treinta años de experiencia a sus espaldas, solo sufrió cortes en las manos y un golpe en la cabeza. Tras sufrir el impacto y notificarlo a los servicios de emergencia, a la zona se desplazó una ambulancia, un camión de Bomberos y un tren de cercanías. Este último se acercó a la zona de los hechos -punto kilométrico 157,4- para trasladar a los viajeros afectados hacia la estación de Sanz Crespo, en Gijón.

A raíz del impacto y de la detención del tren, la electricidad se fue en todos los vagones, causando inquietud e incertidumbre entre el casi centenar de pasajeros que poblaban el tren. Las tareas de investigación y posterior evacuación, en este sentido, se alargaron durante más de hora y media. En estos trabajos de evacuación colaboró activamente el conductor del tren que, por precaución, fue trasladado al Hospital de Cabueñes para evaluar su estado de salud.

130 kilómetros por hora

En la zona de la colisión, el máxima velocidad permitida para el tren es de 130 kilómetros por hora. La situación, según uno de los pasajeros, podría haber sido mucho más dramática a causa de esta notable velocidad y de la cantidad de personas que se encontraban dentro de los vagones. Según las primeras hipótesis de la investigación, el árbol pudo acabar sobre las vías del tren a causa de un impacto previo con un camión que circulaba por la zona del siniestro.

El tren había salido de Madrid a las 14.50 horas y su llegada estaba prevista para las 19.50. Finalmente los pasajeros pudieron llegar a su destino pasadas las 21 horas. Desde el Adif informaron en los momentos posteriores al impacto de que la circulación se había interrumpido entre Villabona y Serín en la línea Gijón-Oviedo. Así, se vieron afectados por las retenciones la línea C1 y los viajes de media y larga distancia. Un escaso saldo atendiendo a las características del impacto.