Un argayo obliga a cerrar la principal vía de acceso a Santa Eulalia de Oscos

Un argayo obliga a cerrar la principal vía de acceso a Santa Eulalia de Oscos
Un agente de la Guardia Civil, ante el argayo en la AS-27. / E. C.

DAVID SUÁREZ FUENTE

Un argayo de rocas de grandes dimensiones cortó en la mañana de ayer, en Santa Eulalia de Oscos, la carretera AS-27, que da acceso a la capital del concejo. El desprendimiento se produjo a seis kilómetros del Alto de la Garganta y obligó a desviar el tráfico, a la altura del pueblo de Salgueiras, por carreteras municipales a través de la localidad de Cotarelo hasta reincorporarse en la vía en Vega del Carro.

Esta alternativa retrasa el viaje en torno a cinco minutos, según calculaban los vecinos, ya que los caminos, «van prácticamente en paralelo a la carretera», explicó una vecina de Santa Eulalia de Oscos, que cogió este desvío a última hora de la tarde de ayer.

Los conductores que se veían obligados a circular por este trazado recordaban que en la zona «ya se produjeron más desprendimientos», en un lugar que calificaron de «inestable» y en el que el tráfico ya se ha tenido que cortar en varias ocasiones. Varias máquinas y diversos operarios de Conservación de Carreteras se afanaban en la tarde de ayer para intentar despejar la vía, que quedó totalmente cubierta por las rocas y la vegetación de la zona alta del talud que se vino abajo. Se trata de la principal vía de acceso a la capital del concejo, en la que se producen habitualmente desprendimientos. Por ello, la zona contaba con un muro de hormigón y vallas de protección, que no pudieron contener en esta ocasión el desprendimiento. Las vallas de protección se vieron dañadas debido a la gran cantidad de material, fundamentalmente roca, que se produjo con este argayo.