«Es mi gran premio; ha revuelto por dentro mi ser langreano»

Luis Manuel Flórez, 'Floro'. /
Luis Manuel Flórez, 'Floro'.

La asociación Langreanos en el Mundo ha otorgado su galardón anual 2014 al exjesuíta Luis Manuel Florez por su trabajo en Proyecto Hombre

MARTA VARELA LANGREO.

Luis Manuel Flórez, 'Floro' nació un 6 de enero de 1954 en la parroquia langreana de Tuilla. A las 20 años, tras estudiar en Gijón Construcciones Metálicas, ingresó en la Compañía de Jesús. Conoció de la mano de los religiosos pavonianos Proyecto Hombre. Viajó a Italia para conocer a fondo este programa en 1987. Desde entonces no ha cesado de trabajar por desenganchar a las personas de sus adicciones, lo que le ha traído importantes reconocimientos y premios. En su concejo natal le acaban de nombrar Langreano de Honor 2014.

Ha recibido muchos reconocimientos por su labor. Desde el sábado es el nuevo Langreano de Honor, ¿qué supone esto para usted?

Llevo fuera de Langreo tantos años, ahora afincado en Gijón, que ser reconocido en mi tierra es algo muy muy grande. Hoy me he levantado con una sensación de ternura y de cariño hacia mis recuerdos. A veces, uno se siente extraño en su propio pueblo La Moral, en la parroquia de Tuilla, porque queda poca gente de esa época. Pero este premio me ha hecho volver a recordar ese lugar donde nací. Mi tierra es algo muy grande. Ese honor me ha situado en mi mundo, en mi contexto de vida, donde tengo mis recuerdos. Recordé mil historias, rostros, personas. Me ha revuelto por dentro mi ser langreano, ser del conceyu de Llangreo. Es mi gran premio. Todos los premios son muy importantes pero esto es algo propio y ha sido fenomenal

En las comarcas mineras sólo el Ayuntamiento de Mieres colabora con ustedes, ¿cómo es posible?

Es uno de los misterios de estas cosas. Es verdad que en su día se adelantó el concejo de Mieres y nos dejaron una casa en la antigua rectoral, y cuando se planteó algo en Langreo se pensó que era una pena gastar dinero porque ambas ciudades están muy cerca. Por optimizar recursos quedamos en Mieres, pero no descarto, porque me hace ilusión en un futuro colaborar y estar en Langreo. A lo largo de estos años hemos atendido a mucha gente de las comarcas mineras; es importante tener presencia en ellas.

Nuestros jóvenes siguen cayendo en las drogas, ¿qué falla?

La información y el ejemplo en casa son muy importantes. Falla el hecho de iniciarse dentro del grupo de iguales. Se inician entre 13 y 14 años, una edad difícil y conflictiva y ese grupo tiene un tirón muy importante. Pueden decir no mil veces y un día que bajan la guardia dicen que sí y se inician en ese mundo.