El humo de otro tren obliga a parar un Alvia para ventilarlo

Los viajeros, detenidos en la estación de Busdongo. / C. PARDEIRO
Los viajeros, detenidos en la estación de Busdongo. / C. PARDEIRO

I. V.GIJÓN.

El humo que había dejado a su paso un tren de mercancías que le precedía obligó ayer a un Alvia entre Gijón y Madrid a detenerse antes de llegar a León para ventilar sus vagones antes de poder retomar la marcha rumbo a la capital. Los hechos sucedieron cuando el tren que había salido a las seis de la tarde de Gijón entró en el último de los túneles de la rampa de Pajares. Según explicó Renfe, minutos antes había pasado por ese mismo punto un tren de mercancías de otra compañía, cuyo humo quedó suspendido en el interior del túnel y acabó entrando en la cabina y los vagones del Alvia a través del sistema de aire acondicionado. «Se llenó todo de humo», asegura un pasajero.

El conductor decidió parar el convoy a la altura de Busdongo, desembarcar a los viajeros y abrir las puertas para ventilar el vehículo, que reanudó su marcha «con normalidad» unos veinte minutos después. Varios pasajeros trasladaron a las redes sociales su malestar por la falta de información, donde la compañía les respondió explicándoles el motivo del incidente y aclarando que su convoy no tenía ninguna avería.