Clínica Rehberger López-Fanjul

El implante cigomático: la solución para muchos pacientes no aptos para un implante dental

El implante cigomático: la solución para muchos pacientes no aptos para un implante dental
Notables avances en cirugía maxilofacial permiten colocar implantes incluso en algunos casos de desgaste óseo extremo
PUBLIRREPORTAJE

Hasta hace poco, si un paciente perdía una pieza dental y tardaba demasiado en acudir a colocarse un implante, podía encontrarse un grave problema: la ausencia de estímulo de la masticación en el hueso maxilar superior provoca su paulatina reabsorción hasta, en casos extremos, reducirlo al mínimo. En tal caso, los profesionales no realizan ese implante por no disponer de suficiente superficie en el hueso. En los últimos diez años, este obstáculo puede superarse recurriendo a la pericia de un buen cirujano maxilofacial. «Al contrario que otros especialistas, yo les digo a los pacientes que sí tienen hueso suficiente», afirma el doctor Federico Rehberger, Cirujano Maxilofacial de la clínica Rehberger López-Fanjul, «lo que pasa es que no lo tienen en la boca. Hay que buscarlo en otros puntos del rostro».

Dichos puntos suelen localizarse en los pómulos. Allí se encuentra el hueso malar o cigomático, protagonista de una nueva técnica de implantología avanzada. «Se trata de implantes específicos, mucho más largos», explica el doctor Rehberger, desde la experiencia de los muchos casos que ha afrontado ya en su clínica. «Se anclan en el hueso cigomático, recorren el seno maxilar (atravesándolo o pasando por delante la pared anterior) y emergen en el interior de la boca. Tienen la ventaja de que el hueso del pómulo es de grandísima calidad, por lo que proporciona mucha estabilidad». Tanto es así que, con sólo cuatro implantes, se dispone de la base necesaria para recolocar todas las piezas dentales del arco superior.

A pesar de que la intervención es compleja y requiere de un cirujano rigurosamente formado, la tasa de éxito es superior a la de cualquier otro tipo de implante u otra técnica alternativa que trate de paliar esa ausencia de hueso: los implantes cigomáticos perduran, sin dar problemas a los pacientes, en un 98% de los casos.

Además en la clínica Rehberger se siguen unos protocolos muy estrictos en los procedimientos de implantología. Tras una radiografía y un scanner tomados durante la primera visita, se compone una imagen tridimensional que aporta información precisa sobre la calidad y cantidad de hueso del paciente. Si existe algún defecto, los doctores Rehberger proponen un implante cigomático con todas las garantías posibles. En la mayoría de los casos, se recomienda la llamada «carga inmediata», es decir, colocar las piezas dentales inmediatamente después de la intervención, por lo que se reduce notablemente el tiempo de tratamiento. La carga inmediata supone una ventaja destacable, dado que el paciente puede disfrutar de sus dientes casi de forma instantánea, tras la intervención. Tan sólo el postoperatorio requiere un poco más de paciencia que el que corresponde a un implante convencional, pero merece la pena, dado el óptimo funcionamiento que resulta a largo plazo.

Gracias a esta avanzada técnica, practicada asiduamente en la clínica de los doctores Rehberger, la atrofia maxilar ya no es un obstáculo para una intervención implantológica. Los únicos requisitos son que el seno maxilar esté sano y que el paciente no sea apto para un implante convencional. Otro ejemplo de innovación en salud bucodental que puede mejorar la calidad de vida de las personas.

El procedimiento para implantes cigomáticos que se practica en la clínica de los doctores Rehbeger aportan multitud de ventajas:

–Tasa de éxito del 98%.

–Protocolo estricto, de eficacia probada.

–Posibilidad de implantar en casos extremos de atrofia maxilar.

–Experimentados cirujanos y anestesiólogos.

–Regeneración ósea con Plasma Rico en Factores de Crecimiento.

–«Carga inmediata» para disfrutar de las nuevas piezas dentales tras la intervención.