La Junta aprueba por unanimidad prohibir los circos con animales

Un elefante, en uno de los circos que visitaron Asturias. /JOSÉ SIMAL
Un elefante, en uno de los circos que visitaron Asturias. / JOSÉ SIMAL

La medida, que excluye las corridas de toros, busca responder «a la creciente demanda social de dar un tratamiento más ético a los animales salvajes»

JOSÉ LUIS RUIZ OVIEDO.

El Pleno de la Junta General del Principado aprobó ayer por unanimidad y en trámite de lectura única la modificación de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas para incorporar la prohibición de circos que tengan animales salvajes, atendiendo a una propuesta de la asociación Infocircos. La medida excluye las corridas de toros.

El parlamento da este paso para «adaptar la normativa a la creciente demanda social existente», que exige un tratamiento «con mayor ética» de los animales en espectáculos que suponen o pueden suponer «un sufrimiento evitable e injustificado para los mismos». Además, hace referencia a los acuerdos de los plenos municipales de Gijón, Oviedo, Mieres, Llanes, Aller, Castrillón, Grao, Carreño, Caso, Corvera, Parres o Morcín, como «concejos libres de circos con animales».

Izquierda Unida y Podemos calificaron los cambios como «insuficientes» y el parlamentario de Podemos Héctor Piernavieja anunció el compromiso de su formación para modificar la normativa estatal de manera que las comunidades puedan regular la tauromaquia.

Concha Masa, portavoz de Izquierda Unida apeló a la «gestión ética» de los recursos y al buen trato a los animales como «legado para las futuras generaciones». La diputada de Ciudadanos, Diana Sánchez, valoró los consensos alcanzados sobre esta norma y sobre otras dos leyes aprobadas sobre servicios sociales y consideró que «es esencial que la Junta acerque la realidad de los asturianos al hemiciclo».

Carmen Fernández, portavoz de Foro, señaló que la norma debe «evolucionar a la par que la sociedad», y lamentó que los nietos que espera tener no puedan disfrutar de «las bellas experiencias» que ella tuvo con animales a través de los circos.

Pedro de Rueda, diputado del PP, señaló que aunque no se maltrate a los animales «con maldad», sabe de primera mano que «es imposible que en un circo tengan una vida digna». El portavoz socialista, Marcelino Marcos Líndez, destacó la necesidad de adaptar la legislación a las «nuevas realidades», y resaltó que el funcionamiento de los circos no puede ser el mismo que décadas atrás. «La conciencia del ser humano sobre cómo debe ser tratado un animal es diferente», dijo.