Lleno y calor de agosto en Semana Santa

Oriente. Un grupo intenta comprar un pasaje para subir a Los Lagos y sumarse a la cola de turistas que espera la llegada del autobús para acceder al Enol y al Ercina. / NEL ACEBAL
Oriente. Un grupo intenta comprar un pasaje para subir a Los Lagos y sumarse a la cola de turistas que espera la llegada del autobús para acceder al Enol y al Ercina. / NEL ACEBAL

Asturias llega al culmen de la cita vacacional con pleno turístico y temperaturas estivales | Los Lagos y Covadonga estuvieron a rebosar en una jornada con playas, paseos y pistas de esquí repletas de visitantes

CHELO TUYA GIJÓN.

Los 45 autobuses autorizados para subir a Los Lagos, llenos. Igual que los aparcamientos disuasorios en Cangas de Onís. Las playas, repletas de bañistas de sol y agua. Terrazas, paseos y mercados al aire libre, al completo. Si no fuera porque las pistas de esquí también tuvieron un buen número de usuarios, la jornada de ayer en Asturias podría fecharse en agosto. Llega la región al culmen de una Semana Santa para recordar, con pleno turístico y temperaturas por encima de los 20 grados. El Sábado Santo, las temperaturas más altas del país se registraron en el noroeste, con Vigo y Coruña como protagonistas, con más de 24 grados, pero con Asturias a la zaga: Mieres llegó a 24 grados, Salas, Piloña y Tineo superaron los 22 y Oviedo los rozó. En la costa, quedaron fijos los 21.

«No ha hecho tan malo como decían», corroboró Arrate Bizkarra. Residente en Bilbao, la joven apostó por Asturias como destino para la Semana Santa junto a Javier Fonfría, con ascendencia en la cuenca minera. «Hemos venido a disfrutar de la gastronomía y probar la sidra de aquí, que me gusta más que la vizcaína», aseguraba mientras ambos se marcaban un 'selfie' ante la nueva atracción de Oviedo: la estatua en honor de Tino Casal.

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En la capital llegaron a verse colas para inmortalizarse junto al inmortal de Tudela Veguín, aunque no tan numerosas como las que se registraron ante las casetas expendedoras de los billetes para subir en el único transporte autorizado, el público, para subir a Los Lagos. «No esperábamos tanta cola, hay demasiada gente», se sorprendía la familia madrileña Ruiz Arroyo, que logró llegar a su meta, el lago Ercina, tras una larga espera para comprar el billete y acceder al autobús.

«Los conductores tienen el cielo ganado», se sinceraba Laura Arroyo, tras ver lo estrecho de la carretera y el cruce del autobús en el que viajaba con otros que volvían o con ciclistas en pleno esfuerzo. Una espera y una carretera complicada que, no obstante, «merece la pena: es un lugar precioso, sobre todo en primavera», sentenciaron los gallegos María y Nico Roca.

«Asturias es una maravilla», aseguraban en el otro extremo de la región Gonzalo Pedreño y Rosa Sánchez. Los madrileños hicieron un alto en Luarca por recomendación de un amigo «y nos vamos encantados».

Un pitu sin afogar

Una marcha con promesa de vuelta, ya que les quedó la asignatura pendiente del arroz con pitu de caleya. Les habían dicho que en Oviedo lo hacían muy bien, pero Pedreño se hizo un lío con el asturiano y «creí que era arroz con Afuega'l Pitu, así que no lo pedí, porque no puedo comer queso», lamentó.

Quienes sí lo disfrutaron fueron Carlos Martínez y María Quintana, llegados a Oviedo desde Navarra para hacer parada y fonda en 'Gloria', el restaurante de Nacho Manzano que tiene entre sus estandartes, precisamente, el arroz con pitu caleya. «Ha estado muy bien», aseguraron.

«Lo mejor, sin duda, el cachopo y el requesón», apuntaron Víctor Breves y Raquel Gutiérrez, en referencia a sus platos favoritos durante su recorrido por el concejo de Valdés. Junto a su pequeña Daniela, de tres años, pasan la Semana Santa en la villa valdesana de Gamones. «Nos gusta todo, pero el mirador de La Regalina y la playa de Cadavedo son espectaculares», explicaron. «Me quedo con Cabo Vidio y la costa de Cudillero», apuntan José Rejano y Edurne Ecuesta. El matrimonio vasco ha disfrutado de la primera gran cita vacacional del año junto a sus hijas Malen y Haizene en la aldea valdesana de Mones.

Porque el occidente asturiano también ha registrado idéntico alto volumen de visitas como el constatado en el oriente y el centro de la región. «Estamos a tope», confesaba la responsable de la oficina de turismo de Luarca, Carmen Sánchez Magadán. Junto a su compañero Pablo López, no han tenido un segundo libre sin atender a turistas. «Las visitas se han incrementado», aseguró, unas visitas que llegan, sobre todo, de Madrid, País Vasco y Castilla y León.

Día de sol y nieve

De la última comunidad citada llega cada año la salmantina María José González. Con familia en Oviedo, «es la segunda vez que visito Avilés, porque me encanta el casco histórico, sus calles, sus casas, la gente... Es una ciudad encantadora», resumía feliz mientras, acompañada por su hijo y por su nieto, disfrutaba del mercadillo instalado en la villa del Adelantado.

A él se dirigían la pareja de cántabro y madrileña que conforman Nertos Gutiérrez e Iris Pablo. Los jóvenes arquitectos llegaron tras la pista de un maestro, Niemeyer, cuyo apellido da nombre a uno de los puntos más turísticos de la ciudad. «Habíamos oído que Avilés es de lo más bonito para visitar y estamos encantados. Como arquitectos teníamos mucho interés en conocer el centro Niemeyer y estamos encantados».

Igual de encantados que Anzo Fernández y Roi Casal, aunque ellos llegaron a Asturias desde Vigo para esqjuiar. «Nos gusta mucho Fuentes de Invierno. Recomendamos venir a Asturias con o sin nieve». Ellos prometen que volverán. Se espera que todos lo hagan.

INFORMACIÓN ELABORADA POR GLORIA POMARADA, EVA FANJUL, MARTA VARELA, JUAN CARLOS ABAD Y DAVID SUÁREZ FUENTE