La búsqueda de la joven que cayó al mar en Castrillón se amplía hasta El Musel

Familiares y amigos arropan a la pareja de Dévora Salas, que sigue las tareas de búsqueda que se desarrollan en la costa de Castrillón./Marieta
Familiares y amigos arropan a la pareja de Dévora Salas, que sigue las tareas de búsqueda que se desarrollan en la costa de Castrillón. / Marieta

Los medios aéreos intensificaron el rastreo aprovechando la bajamar de esta tarde | La escasa visibilidad impidió la participación de los GEAS de la Guardia Civil en la tercera jornada del operativo

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El tercer día de búsqueda de Dévora Salas, la joven de Luanco que cayó al mar en la madrugada del lunes cuando estaba pescando en Castrillón junto a su pareja, Borja Ovies, finaliza sin éxito. El dispositivo de rastreo, que continuó por tierra, mar y aire, se amplió este miércoles desde la zona de Arnao hasta El Musel. De hecho, según explicó el jefe de zona y coordinador del dispositivo, Francisco Barreñada, se aprovechó la bajamar de esta tarde (14.45 horas) para que los helicópteros de Bomberos de Asturias y Salvamento «se solapasen» y cubriesen toda la franja litoral desde Gijón hasta Castrillón. El objetivo es que «no quede ninguna duda» sobre el posible hallazgo de indicios que «nos ayude a ubicar la zona en la que se pudiera encontrar».

La búsqueda de Dévora Salas se vio complicada por el mal estado de la mar. Según informó esta mañana el Servicio de Emergencias del Principado (SEPA), «debido a las condiciones del mar y la escasa visibilidad», hoy no participó el GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) de la Guardia Civil, que volverá a rastrear la zona, «previsiblemente», mañana para inspeccionar una zona rocosa en la que existen varias cuevas.

En el dispostivo de este miércoles sí participaron una embarcación de Salvamento Marítimo y la patrullera de la Guardia Civil, además de la lancha de la ERIE Acuática de Cruz Roja. También se contó con la intervención de la moto acuática del personal del salvamento en playas de Castrillón. Desde el aire, rastrearon la costa, por turnos, el helicóptero de Salvamento Marítimo y el de Bomberos de Asturias. En tierra trabajarán, junto al Jefe de Zona, efectivos de Bomberos de los parques de Avilés y Pravia, y agentes de la Policía Local y Guardia Civil.

Todo ocurrió el lunes hacia las dos y media de la madrugada. Según relató ayer Borja, un fuerte golpe de mar les arrastró a ambos y levantó contra las piedras. Se encontraban en el Pical, en la punta más extrema del acantilado de Arnao. «Nos pilló por sorpresa. Yo tuve la suerte de que me agarré y no caí abajo. A ella la arrastró y no pudo hacer nada», afirmó.

Ovies pudo ver a su pareja en el mar durante unos instantes gracias al frontal de luz que llevaban. Pero, con la llegada de nuevas olas, al final la perdió de vista. «Subí corriendo para llamar porque el teléfono lo llevaba ella en una riñonera», explicó. Le ayudó un hombre, que había acudido con ambos a Arnao pero que no había bajado a pescar en ese momento. Desde entonces, sigue las intensas labores de rastreo del litoral que se desarrollan por tierra, mar y aire.

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