Javier Loya estudia comprar la sede de Cáritas en Salinas y convertirla en hotel

El edificio que Loya plantea convertir en hotel se encuentra en la avenida Clarín de Salinas. / LVA
El edificio que Loya plantea convertir en hotel se encuentra en la avenida Clarín de Salinas. / LVA

El cocinero está en negociaciones con el Arzobispado de Oviedo para cerrar la adquisición del céntrico inmueble la próxima semana

SHEYLA GONZÁLEZ

El cocinero Javier Loya podría dar el salto al sector hotelero convirtiendo una de las casonas de Salinas en hotel. Se trata de un proyecto que se ha puesto sobre la mesa pero que aún no está cerrado ya que, previamente, el empresario debe hacerse con el inmueble, que pertenece al Arzobispado de Oviedo. Actualmente es la sede de Cáritas en la localidad.

La casona tiene tres pisos y está catalogada por su valor patrimonial, por lo que cualquier iniciativa que se quiera desarrollar en ella deberá contar previamente con el visto bueno del Principado. Javier Loya ya ha iniciado las negociaciones con los propietarios de la casa y espera poder cerrar el acuerdo de la compra la próxima semana. «Hasta que no se adquiera el inmueble no podemos hablar de un proyecto seguro. Esperamos poder cerrar algo los próximos días. La oferta monetaria ya está hecha», apuntó ayer el cocinero.

Una vez se haga con la propiedad de la casona, Loya deberá iniciar todos los trámites previos que se requieren en estos casos. «Nos planteamos llevar a cabo esta propuesta para completar la oferta de hospedaje del concejo», comentó ayer el empresario. Se trataría del primer proyecto de este tipo en años que se plantea en Castrillón, que pese a ser foco de turistas cuenta con pocas plazas hoteleras más allá de los albergues destinados a surfistas.

Con el acuerdo con la Iglesia casi cerrado para comprar el edificio, el siguiente paso será definir los usos del mismo para después proyectar el tipo de establecimiento hotelero a ejecutar. Se sabe que la casona está muy deteriorada por dentro y que requeriría de importantes obras de restauración. Al tratarse de una edificación de tres pisos, todos ellos amplios, se plantea la posibilidad de convertirlo en un hotel compuesto de estudios y pequeños apartamentos individuales. Una oferta poco explotada en el concejo.

Aunque todo se encuentra en una fase inicial, Loya ya se habría interesado por todos los trámites y permisos necesarios para ponerlo en marcha y que le requerirán diferentes trámites con varias administraciones si quisiera seguir adelante con la iniciativa. Principalmente, un proyecto de este tipo necesita el visto bueno de la Oficina Técnica del Ayuntamiento de Castrillón así como del Consejo de Patrimonio del Principado.

Cada una de estas administraciones pone sus plazos y una documentación obligatoria por lo que se trata de un proyecto a ejecutar en un plazo medio-largo de tiempo. «No podemos adelantarnos, es pronto porque ni siquiera cerramos la compra. Cuando todo esté más avanzado presentaremos el proyecto», recalcó Loya.