El ministerio buscará «alternativas» de uso a diez estaciones en la rampa de Pajares

Para ello ha licitado un contrato con el que busca qué consultoría puede inspeccionar 956 terminales que ha seleccionado para este chequeo

R. MUÑIZ GIJÓN.

El Ministerio de Fomento, a través de Adif, quiere conocer mejor el estado de parte de sus estaciones y sus opciones de futuro fuera del circuito ferroviario. Para ello ha licitado un contrato con el que busca qué consultoría puede inspeccionar 956 terminales que ha seleccionado para este chequeo. Parte de los inmuebles seleccionados llevan años cerrados. La empresa pública dependiente del Ministerio de Fomento quiere aclarar si amenazan ruina, cuánto costaría remozarlas, o si realmente no tiene sentido mantenerlas en pie.

El consultor que se haga con la encomienda dispone de cuatro meses para supervisar toda esta parte del patrimonio inmobiliario de Adif. En Asturias ocho han sido las estaciones seleccionadas, cómputo al que hay que hacerle un matiz. En realidad los ojos de la empresa pública se han posado, sobre todo, en los inmuebles de la rampa de Pajares, parte de los cuales están en territorio leonés. A este lado de la divisoria serán inspeccionados Linares-Congostina, Malvedo, Busdongo, Navidiello y Pajares. En la vertiente leonesa se eligió Busdongo, Villamanín, Santa Lucía, Pola de Gordón y La Robla.

Sobre estas diez estaciones, el adjudicatario deberá hacer visitas de forma simultánea. Entre sus cometidos está cerrar para cada una su «evaluación cualitativa de los trabajos de reparación necesarios o actuaciones urgentes en caso de situaciones de riego, identificación de oportunidades de mejora y análisis de posibles alternativas de uso», según recoge el pliego de contratación.

Fuera de la rampa, la consultora deberá hacer el mismo análisis respecto a las terminales de Mieres y Soto del Rey, todas en la red convencional. De la de ancho métrico (la vinculada a la extinta Feve), solo se considerará en esta fase la estación de Fuso de la Reina, que no presta servicio a los viajeros pero tiene un quiosco para atender a los paseantes de la senda verde de Oviedo.

La iniciativa de Adif se produce después de que se constituyera una plataforma que busca presionar para que la rampa de Pajares sea considerada patrimonio de la humanidad por parte de la Unesco. En una respuesta parlamentaria, el Principado señala que al estar la infraestructura en dos comunidades, una gestión de ese calibre requiere el concurso del Ministerio de Cultura, ante el que se habría comprometido a mediar una vez obtenga la documentación precisa.

En lo tocante al ancho métrico, también ocurre al poco de que Renfe reactivara los permisos para demoler la estación de San Martín de Luiña, diseñada en 1950 y ejemplo intermedio entre las corrientes del racionalismo y el regionalismo. La empresa adujo que antes de tomar la fatal decisión, había tratado de buscarle un uso alternativo al inmueble, sin éxito.

 

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